Ciudad

En We Tripantu escolares reforestan cordillera de Nahuelbuta

Proyecto busca relevar la importancia del bosque nativo y la conservación de la naturaleza y sus servicios ecosistémicos.

Por: Diario Concepción | 01 de Julio 2019
Fotografía: Cedida

Por: Daniel Carrillo Monsálvez

“Mi árbol favorito es la araucaria”, dice sin titubear Samuel García, alumno de 4° básico de la Escuela Huallapén Alto, a 36 kilómetros de Contulmo, en la Cordillera de Nahuelbuta. “Es un árbol alto y muy hermoso que nos entrega beneficios para poder alimentarnos”, agrega con tono pedagógico, mientras planta su tercer pehuén (araucaria en mapudungún) de la mañana en un terreno previamente preparado, al costado del patio de su colegio.

En pleno We Tripantu, este niño de 9 años, junto a los otros 12 alumnos de su escuela – unidocente y multigrado-, fueron protagonistas de la primera jornada de reforestación con árboles nativos impulsada en el contexto del proyecto “Desarrollo de alianzas para la gestión de la restauración de bosques a escala de paisaje en Nahuelbuta“.

Sobre la actividad, la profesora encargada de la escuela de Huallapén Alto, Erica Venegas, explicó que, “los niños están conscientes de la falta de árboles nativos y las consecuencias que estamos viviendo. He visto cómo se ha ido deteriorando, cuando llegué había mucho bosque nativo, nuestro entorno era totalmente distinto”.

La iniciativa, financiada por la Unión Europea (UE), es ejecutada por el Gobierno Regional del Bío Bío, la Asociación de Municipalidades, Fundación Nahuelbuta y WWF Chile, como co-solicitantes. Como su nombre lo indica, su objetivo es generar alianzas entre gobierno, privados y sociedad civil en el territorio, con una mirada social, ambiental y cultural. Asimismo, apunta a convertir a Nahuelbuta en un paisaje prioritario para la restauración en Chile, lo que cobra gran importancia también en el actual contexto de cambio climático y con miras a la COP25 que se realizará en Chile en diciembre.

La escuela fue el primer hito de esta restauración de We Tripantu, la que en sintonía con la celebración del inicio de un nuevo periodo para diversos pueblos originarios – “una nueva salida del sol” para los mapuches quiso simbolizar el comienzo de una nueva relación con el entorno y sus recursos.

Un ejemplo de este cambio de visión para un nuevo ciclo lo entrega Ricardo Valencia, quien decidió reconvertir las cinco hectáreas que hace más de 20 años había destinado a monocultivo forestal, en el sector Mahuida, en el valle de Elicura, cerca de Cañete.

“Cuando no estaban los eucaliptus llegaba harta agua en estas vertientes, después todos empezamos a plantar y no sabíamos que se iban a terminar las vertientes, tampoco había técnicos que nos dijeran que no plantáramos cerca de las aguas”, recuerda, mientras da una mirada a las plantas de mañío, hualle, canelo, notro, arrayán, araucaria, murtilla y maqui, con las que el proyecto aportó a su proceso de restauración.

El alcalde de Contulmo, Mauricio Lebrecht, destacó la necesidad de seguir implementando este tipo de acciones. “Apoyamos y nos sentimos felices con lo que se está realizando en nuestra Cordillera de Nahuelbuta, sobre todo por lo que escuchamos y lo que hablamos de cuidar las nacientes de agua y reforestar con bosque nativo”.

En tanto, Pablo Sanhueza, analista fiscalizador de Conaf, oficina Cañete, comentó que, “esta es una buena oportunidad para hacer las cosas bien y recuperar bosques nativos que se han perdido en Chile, a través de estas alianzas, aplicando conocimientos técnicos en donde nosotros desde Conaf podemos aportar “.

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