Ciudad

El año en que nos transformamos en capital de las ciclovías

En los últimos 12 meses se inauguraron las ciclovías de Roosvelt y O’Higgins. Ahora el desafío es conectar el centro con Chiguayante. En paralelo, se sigue avanzando en un sistema de préstamo de bicicletas y en fortalecer una cultura de convivencia entre ciclistas, peatones, y conductores.

Por: Ximena Valenzuela | 30 de Diciembre 2018
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Sin lugar a dudas, 2018 puede ser considerado como el año de las ciclovías, su uso constante, tanto para el traslado a lugares de trabajo y estudio como para recreación, hacen de las vías exclusivas para pedaleros un medio de transporte que se está masificando.

De hecho, según estadísticas de la Seremi de Vivienda y Urbanismo,  obtenidas de los contadores de flujo, la pista de Roosevelt contabiliza más de 310 mil viajes en lo que va del año, estableciéndose como la de mayor uso después de más céntrica de Iquique; la de O’Higgins 203 mil, Ongolmo 150 mil y Manuel Rodríguez 196 mil.

El seremi de Vivienda y Urbanismo, Emilio Armstrong, afirmó que para su cartera es importante continuar brindando a los vecinos una alternativa de medio de transporte que sea eficaz y efectiva, y “si bien se ha logrado avanzar, aún falta mucho hacer (…) queremos llegar en este Gobierno a contar con 58 kilómetros de ciclovías en Concepción, actualmente hay 17”.

Lo bueno, según explicó la autoridad es que en cada uno de los proyectos de vialidad urbana que están realizando o que tienen entre sus planes  incluyen las ciclorutas, buscando generar conexión en la intercomuna, “por ejemplo, en el corredor de transporte público de Talcahuano, que sólo nos quedan dos tramos, vamos a terminar conectando Concepción con Talcahuano con una ciclopista. También el estudio de ingeniería en proceso para la autopista Talcahuano incluye una”

Destacó otra construcción en Chiguayante de 3,7 kilómetros, que se sumará a los seis ya existentes. “Entendemos que no vamos a lograr conectar con Concepción el próximo año, pero es un avance sustantivo que va por el lado de la costanera y además con dos ramales desde los barrios para que la gente pueda desplazarse desde su casa hasta la ciclovía de la costanera a Chiguayante (…) después nos quedaría desde el cruce hasta el parque costanera y ahí ya terminaríamos con esa conexión”.

El futuro par vial Collao Novoa y la ejecución de aceras inclusivas también incluye ciclovías. “Estamos haciendo el esfuerzo para que la red sea lo suficientemente buena para que las personas puedan tener la bicicleta como transporte público alternativo, más saludable, no contaminante. Hace poco hicimos un seminario sobre movilidad urbana segura, que nos permite interactuar con las diferentes asociaciones de ciclistas para irlas cocreando de la mejor manera, hacerlas eficientes, con mayor seguridad, iluminación, señalética, apartadas del peatón”.

El Gran Concepción tiene  80 kilómetros de ciclovías y la proyección realizada por el seremi de Transportes, Jaime Aravena, indica que al 2030 deberían ser en total 252 . “Es necesario fomentar los distintos modos de transporte y la ciclovía es uno de ellos”, dijo.

Isidoro Valenzuela M.

Vías que unan

Claudio Arce, presidente del Colegio de Arquitectos, afirmó que las ciclovías necesitan una expansión urgente.  “La bicicleta entró en todas las ciudades del mundo de forma más rápida de lo esperada. El cambio del automóvil a la bicicleta ha sido muy drástico en muchas ciudades y definitivamente va a llegar más pronto de lo que creemos”.

Recalcó que las ciclorutas deben  complementarse con el transporte público, uniendo la ciudad, donde un eje prioritario sería Chiguayante, Concepción, Talcahuano y Hualpén.

Pero clave es mejorar la ciudad como un todo, incluyendo las vías y los espacios peatonales, que necesitan una urgente modernización, sacando todos los estacionamientos de superficie en el área central, ampliando veredas y mejorando los espacios públicos de la ciudad.

Nuevas en Concepción

Buscando promover el uso de la bicicleta, como medio de transporte amigable, que no sólo es una alternativa de traslado, sino que además aporta a la salud, el municipio está trabajando en una serie de proyectos para ampliarlas.

“En Juan de Dios Rivera desde Lientur a Paicaví y luego de Paicaví a Ongolmo. Además, considerando que somos una zona que lidera el uso de bicicletas a nivel país, queremos implementar durante el 2019 un sistema de bicicletas públicas que facilite el transporte de los vecinos de Concepción a través de este medio”, afirmó el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz.

Agregó que se reforzará la campaña #MúeveteConRespeto para promover la convivencia amigable y respetuosa entre automovilistas, ciclistas y peatones.

“Antes de la modificación de la Ley de Tránsito, en Concepción ya se habían incorporado las zonas 30, facilitando el uso compartido de la calzada entre bicicletas y vehículos motorizados, esto es una excelente alternativa para seguir implementando en el área céntrica ya que la inversión es menor, no segrega y facilita la convivencia de modos”, explicó la autoridad comunal.

Falta de cultura vial

Para Bernardo Suazo, arquitecto e integrante de la unidad de Estudios, Proyectos y Planificación de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, las bicicletas deben integrarse a otros medios de transporte, por ejemplo, al Biotrén y buses, sobre todo, considerando que ya no es sólo recreativa.

Además, para el profesional falta cultura vial, pues considera increíble que aún los peatones circulen por las ciclovías, que personas las usen para trotar y que, a pesar de la existente de las vías exclusivas para pedaleros, exista un alto número de éstos que circula por las aceras o que pasa n en rojo.

“Creo que antes de seguir ampliando ciclovías se debe tener educación vial. Las autoridades piensan que al crear una ley basta, pero no es así, se debe interiorizar el uso del  casco, reflectante, luz trasera (…) Debería haber un curso en el colegio que los formara”.

Ahora bien, en materia de infraestructura considerando el uso dijo que sería ideal que Paicaví, al ser una vía estructurante, tenga una vía exclusiva para ciclistas, al igual que Palomares, General Novoa y Puchacay.

Deuda histórica

Para la agrupación Más Cleta existen  un par de deudas históricas en la zona, por ejemplo, en Chiguayante donde se inauguró una costanera sin infraestructura para ciclistas, trayecto considerado peligroso y que debería tenerlo. Lo anterior, sumado a la inexistente intermodalidad con los modos de transporte habituales da como resultado un desincentivo total para usar la bicicleta.

En Talcahuano también se da, según Jaime Paz, presidente de Más Cleta, un desplazamiento inseguro. “Si bien, la remodelación del eje Colón, entre la Vega Monumental y el puente Perales, contempla una ciclovía,  no se aprecia ningún avance en la obra faltante. Recibimos felices este tipo de infraestructura, pero creemos firmemente que ocupar el poco espacio destinado al peatón no es la solución correcta. En este caso en particular, hubiera sido ideal la utilización de la calle Artega Alemparte.”

Agregó que la crítica situación de ingreso y salida de Collao en horas peack hace, prácticamente, imposible usar un medio alternativo debido a la mala condición de sus calzadas y aceras.

Paz recalcó que, si bien la ciudad y el parque automotor han crecido en los últimos años, parece que se ha olvidado que las ciudades son para todos y no sólo para algunos segmentos. Por ello, manifestó que no sólo deben generarse vías para pedaleros, sino también ciudades inclusivas que contribuyan al desplazamiento de personas con movilidad reducida. 

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