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Buscan aumentar inclusión de personas sordas en la Región del Bío Bío

Por: Mauro Álvarez | 04 de Octubre 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Con el fin de concientizar a la población sobre la importancia en la prevención y detección precoz sobre los problemas auditivos, y de las personas sordas propiamente tal, el día de ayer se llevó a cabo en el Colegio Bío Bío, la celebración del Día Internacional de la Sordera, que por calendario se celebra el 28 de septiembre en el resto del mundo.

En la instancia destacó el testimonio de Gisleine Martínez, ex alumna del establecimiento, quien formó un emprendimiento, tras no recibir respuesta cuando postulaba a trabajos debido a su sordera.

“Estudié Cocina Internacional y gracias a un proyecto Senadis al cual postulé, me permitió desarrollarme de manera más fácil logrando terminar mi carrera, al no poder encontrar trabajo debido a mi discapacidad, formé mi propia empresa de tortas, en el que llevó seis años trabajando. Con esto, puedo graficar que pese a tener esta condición de base, nosotros podemos desarrollarnos de igual manera en el mundo laboral”.

Incentivar a las nuevas generaciones a seguir el camino de Gisleine es lo que busca el Colegio Bío Bío en su labor educativa, así lo destacó su directora, Eugenia Riveros. “Las personas sordas, no sólo son personas con excelentes capacidades, sino también nos enseñan una manera diferente de comunicación, a través de su lengua de señas, la que constituye una realidad, por lo que buscamos incorporarla como una materia más en las aulas escolares”.

Bajo esta misma línea, la coordinadora del área de Educación Especial del Daem, Eugenia Pincheira comentó, “es necesario darles el espacio en la comunidad como todos lo merecemos, en el caso de este establecimiento, la comunidad sorda se ha empoderado, visibilizando cada día sus realidades, desarrollando la cultura a través del respeto”.

Sobre la falta de inclusión en la realidad regional, la profesional aclaró que aún falta, lo que espera se materialice en los próximos diez años, como máximo.

“En la sociedad falta mucho para que seamos una sociedad inclusiva, no basta con cambiarle las palabras a las letras si no somos capaces de involucrar a las personas con discapacidad auditiva o visual dentro de la comunidad”, comentó.

Respecto la real integración de ellos en todos los establecimientos, Eugenia Pincheira dijo que “es una meta razonable dentro de los colegios municipales, no así en los privados, donde el proceso es más lento, porque no es lo mismo enseñar a un grupo heterogéneo que diverso, por lo que incluir el lenguaje de señas dentro de las mallas curriculares de los estudiantes de pedagogía, es el camino para poder lograr una real inclusión de la comunidad sorda en la sociedad”, finalizó.

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