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Aumentan casos de cáncer a la piel en jóvenes de la Región del Bío Bío

Por: Ximena Valenzuela | 01 de Enero 2018
Fotografía: Pexels

El famoso actor australiano Hugh Jackman. de 49 años, quien ganó notoriedad mundial por su personaje Wolverine en la saga de X- Men, confesó hace pocos días que fue operado por sexta vez de cáncer a la piel. En su cuenta de Instagram, subió su foto con el parche, y aprovechó de recomendar a sus casi 10 millones de seguidores: “Otro carcinoma basocelular. Gracias a los frecuentes reconocimientos médicos y a unos médicos increíbles, todo está bien. Se ve peor con el vendaje que sin él. Lo juro! #ponteproteccionsolar” , recalcó.

En una entrevista reciente, el actor reconoció que, como buen australiano, en su adolescencia y juventud iba casi todos los días a la playa, pero que nunca se protegía. Ahora, está obligado a controlarse cada tres meses para evitar un avance en la enfermedad.

Así como el actor en su juventud, siguen siendo muchos los que que se exponen al sol sin protección y que usan solarium, tema que está aumentando los casos de cáncer de piel, no sólo en adultos, sino también en jóvenes de 25 años en adelante.

Cifras alarmantes en la Región

De acuerdo a cifras de la Seremi de Salud, entre 2003 y 2007, la Región presentó 20, 9 cáncer de piel no melanoma por cada 100 mil hombres y 19,5 en el caso de las mujeres.

En cuanto a la mortalidad entre 2011 y 2015, el cáncer tipo melanona registró 0,16 casos por cada cien habitantes, tanto en hombres como en mujeres, mientras que para el no melanoma la tasa fue de 0,19 en hombres y 0,14 en mujeres.

Por ello, la Seremi de Salud realizó un llamado a la comunidad a extremar las medidas de protección para evitar la enfermedad.

La radiación ultravioleta es el “factor de riesgo principal del cáncer de piel, siendo prevenible, al evitar exponerse al sol en las horas de mayor radiación ultravioleta; preferir y buscar siempre la sombra de árboles; proteger la piel con ropa oscura, seca, de trama compacta, ojalá de mangas largas y pantalones largos”, dijo la jefa del departamento de Salud Pública, Cecilia Soto.

También recomendó usar lentes con filtro solar y sombrero de ala ancha al exponerse al sol; en zonas de la piel que no puedan evitar exponerse al sol, aplicar protector solar con factor 30 o más (20 minutos antes de la exposición, incluyendo labios y contorno de ojos); no exponer a menores de dos años al sol directo; y protegerse en días nublados, ya que las superficies reflejan la radiación ultravioleta, principalmente la nieve, arena y agua.

Advirtió que ciertos medicamentos aumentan la sensibilidad a la radiación UV, por lo que recomendó informarse con un médico y que en caso de presentar una herida que no cicatrice en menos de 15 días, mancha o lunar que cambie de tamaño o color, pique o sangre, consultar a especialista.

“Contribuyen a reducir el daño a la piel los estilos de vida saludables: deporte, ingerir agua, frutas y verduras, evitar el tabaco y alcohol, pues aumentan la concentración de antioxidantes haciendo más efectiva la reparación de la piel, evitando el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel”, dijo.

Riesgos y criterios

Las personas que tienen el pelo de color cobrizo o rubio, piel blanca, pecas, ojos azules o claros están en mayor riesgo de contraer cáncer a la piel, así como también quienes viven en sectores soleados con disminución en la capa de ozono.

Influyen también antecedentes de cáncer a la piel en familiares directos y, por ejemplo, la presencia de más de 50 lunares de aspecto atípico. Padecer de queratosis actínica, haber sido tratado antes con radiación, tener un sistema inmunitario débil y estar expuesto al arsénico, entre otros.

Para recordar fácilmente los criterios de identificación de lesiones sospechosas de melanoma cutáneo, se creó los criterios A,B,C,D,E:

A por asimetría: un lunar que al dividirse imaginariamente en dos, no se ve igual en ambos lados.

B por borde: un lunar que tiene bordes poco definidos o irregulares.

C por color: los cambios en el color de un lunar incluyen el oscurecimiento, extensión del color, pérdida del color o aparición de colores múltiples como azul, rojo, blanco, rosado, violeta o gris.

D por diámetro: un lunar de más de 5 milímetros y E por elevación o evolución: un lugar que está levantado por encima de la piel y que tiene una superficie áspera o crece rápidamente.

Mortalidad

Javiera Nazal, encargada del programa de Cáncer, destacó que la incidencia del cáncer de piel no melanoma es alta, pero su mortalidad es baja. “Mientras que la incidencia del cáncer de piel tipo melanoma es baja, pero su mortalidad es alta. Esto se debe a que el cáncer basocelular, que constituye la mayoría de los cánceres de piel, suele crecer a velocidad baja y raramente produce metástasis, lo que explicaría su baja tasa de mortalidad”.

Por grupo etáreo a nivel regional la mortalidad del cáncer de piel tipo melanoma comienza a aumentar desde los 25 – 29 años, en el cáncer de piel no melanoma, la mortalidad crece desde los 40 – 44 años y, en la mayoría de las provincias, aumenta de manera marcada en adultos mayores de 75 años”, agregó.

El dermatólogo, Jorge Monardes, del Hospital Guillermo Grant Benavente, aseveró que los principales cánceres de piel que están tratando en el centro asistencial son el melanoma, espinocelular (que se origina en las células escamosas) y basocelular que, en general, tratan a pacientes sobre los 60 años, pero que han ido aumentado los cáncer de piel en jóvenes entre 25 y 35.

En tanto, el cáncer de piel melanoma representa sólo el 2% de todos los cánceres de piel. Sin embargo, su malignidad es limitada, tiene una metástasis muy infrecuente, teniendo casi nula mortalidad y un tratamiento quirúrgico simple.

Vigilancia laboral

Por Ley las empresas deben extremar los cuidados entre sus empleados para evitar el cáncer a la piel con protectores como: filtro solar, gorros, cubre cuellos, ropa adecuada, gafas oscuras y evitar la exposición directas al sol entre las 10:00 a 16:00 horas.

Por ello, tiene una guía técnica “Radiación Ultravioleta de Origen Solar” que entrega las directrices para identificar, evaluar y cuantificar riesgos de radiación UV de origen solar, así como las medidas de control ingenieriles, administrativas y de protección personal implementadas por la empresa junto a los organismos administradores.

Salud Ocupacional priorizó los rubros de mayor exposición: forestal, agrícola, municipalidades por sus labores de aseo y ornato, constructoras, entre otros.

“La fiscalización permite verificar que las empresas cuenten con programa teórico práctico de radiación UV, mantener una pizarra UV al día, nómina de trabajadores expuestos, medidas de prevención ingenieril, administrativas y entrega de elementos de protección, con su respectivo registro, informe de capacitaciones realizadas de acuerdo a guía técnica de radiación ultravioleta”, dijo la encargada de Salud Ocupacional de la Seremi de Salud, Sonia Almeyda y detalló que el año pasado realizado 51 fiscalizaciones a empresas y 69 este año.

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