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"Funas" en redes sociales: peligros y responsabilidades de la justicia digital

Por: César Herrera | 10 de Octubre 2017
Fotografía: Pexels

A diario se puede observar en redes sociales, como Facebook y Twitter, publicaciones donde se denuncian a diversas personas por estafa, violencia doméstica, robo, e incluso por infidelidades o deudas familiares. Esta suerte de justicia ciudadana no discrimina a menores de edad, mujeres o adultos mayores, y suele ser viralizada con gran velocidad sin cuestionar la veracidad de lo que se señala en ella.

Para el administrador del fanpage Amigos Penquistas, Ricardo Wachtendorff, este fenómeno se debe a la impotencia que la ciudadanía siente ante la impunidad que las instituciones públicas otorgan a los delincuentes. A su criterio, que malhechores queden en libertad o denuncias queden simplemente en el papel motiva a las personas a compartir su sensación de injusticia y a hacerla pública a través de estos nuevos canales. “La gente está tomando de un tiempo a la fecha esta nueva forma de dar a conocer sus casos”, detalla Wachtendorff.

Por su parte, el docente de las carreras de Relaciones Públicas y Publicidad de Duoc UC sede Concepción, Cristhian Hurtado, señala que “el problema (de las “funas“) radica en que las personas acusadas no tienen forma de poder defenderse, se pierde el derecho a réplica y se anula por completo la presunción de inocencia, pero además y, dependiendo del tema, pueden influir en un estado de histeria colectiva, donde la gente pierde la capacidad de analizar con claridad hechos y se deja llevar por lo que ve en las redes sociales”.

El profesor da como ejemplo la situación generada tras los siniestros que afectaron al país durante el verano, donde “en medio del caos y por medio de redes sociales, se mostraron fotos de personas, presuntamente, provocando incendios en una de las zonas cercanas a Florida, estas personas fueron atacadas fuertemente por redes sociales e incluso increpadas en persona, para después de unas semanas, conocer que eran parte de un grupo de personas que estaban defendiendo sus casas por medio de la realización de cortafuegos, sin embargo, esta aclaración, no tuvo el mismo nivel de impacto en redes sociales y el daño ya había sido causado, no solo para los acusados, sino también para la comunidad, ya que en medio del desastre se sumaba el medio colectivo”, detalla Hurtado.

Información falsa

El administrador de Amigos Penquistas, Ricardo Wachtendorff, ha sido llevado a los Tribunales de Justicia en más de 8 ocasiones por personas que acusan haberse visto perjudicadas por las publicaciones o acusaciones que allí se presentan. Sin embargo, en cada una de las instancias ha sido dejado en libertad sin ninguna medida en su contra. ¿La razón? “Los recursos de protección fueron rechazados porque no presentaban jurisprudencia”, detalla el administrador.

La experiencia, y los 4 cierres del perfil por denuncias realizadas a Facebook, motivaron a Wachtendorff a tomar medidas y comenzar a filtrar la información que publica en Amigos Penquistas. Ahora él pide pruebas a quienes quieren publicar alguna acusación, como denuncias en Carabineros, fotografías o videos. “Hay otras páginas que no tienen filtros, que llegan y suben información sin verificar o pedir pruebas”, añade.

¿Qué hacer si es uno el acusado?

En el país a través del Artículo 19, número 4, de la Constitución se le asegura a todas las personas el derecho a la privacidad y la honra de la persona y su familia. En esta línea, el abogado y cofundador de la firma Andes IP, Felipe Burgos, indica que en razón de lo mencionado se puede realizar una acción (o recurso) de protección para que se baje la fotografía publicada.

Asimismo, la académica de la Escuela de Derecho de la Universidad San Sebastián, María Fernanda Juppet, afirma que los afectados además de solicitar al administrador de la red social que borre el contenido, pueden “demandar de indemnización de perjuicios a la persona que inició dicho comportamiento injurioso”, detalla.

El abogado y y docente de la Universidad de Concepción, Andrés Cruz, añade que “se echa de menos una regulación determinada en torno a esto, que termina trasnformandose en juicios públicos. El uso espurio que se está dando en las redes sociales (…) destruye a un ser humano y a su familia por el carácter irresponsable que se asume por parte de quienes navegan y difunden esta información”, asevera.

“Creo que culturalmente, nos falta desarrollar “criterio social”, debemos entender las responsabilidades que trae consigo realizar acusaciones como esta, pero también debemos entender el papel que jugamos cuando compartimos estas publicaciones en nuestras redes sociales“, sentencia el docente de Duoc UC Cristhian Hurtado.

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