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Usuarios ponen nota 4 al sistema de salud en la Región del Bío Bío

Por: Ximena Valenzuela | 04 de Octubre 2017
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

El 44% de los consultados evaluó con nota igual o inferior a 4,0 el sistema médico y 41,6% le asigno la misma calificación a los costos que implica cada prestación.

Dificultades para obtener una hora médica, largos tiempos de espera para recibir atención de especialistas y para ser sometido a cirugías son sólo parte de las críticas que los penquistas realizaron al actual sistema de Salud, datos que fueron revelados por la Octava Encuesta Nacional de Salud realizada por la Universidad Andrés Bello, Unab.

La medición, que abarcó a 401 personas mayores de 18 años, con distinto nivel socioeconómico, tanto de Fonasa como de Isapres, demostró, según Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública de la Unab, que tanto la percepción, como la experiencia y las expectativas que tienen los usuarios de los diversos sistemas de salud muestran índices reducidos y deteriorados.

De hecho, un 44% evalúa con nota igual o inferior a 4.0 el sistema de salud, según su experiencia y, un 55% entrega el rango de evaluación mínimo, es decir, de 1.0 a 4.0, al sistema de salud en general. Un 31,2 y 30% respectivamente, le asignan una nota 5.0 y un 13,8% y 26% la evaluación máxima de 6.0 a 7.0.

De acuerdo a la última experiencia en salud, un 45,5% asigna una nota superior a 6.0 al médico que lo atendió, mientras que 47,9% evalúa  positivamente a enfermeras y auxiliares que participaron de la atención. Esto implica una brecha de -6 y -3 puntos, respectivamente, en relación al año anterior y, de alrededor de -10 puntos en ambas categorías en los últimos seis años.

En cuanto a los costos de las prestaciones recibidas, el grupo de mayor satisfacción mostró una caída de 20% entre 2011 y 2017, llegando a 41,6% el porcentaje de quienes le asignan una nota igual o menor a 4.0 a los costos de la prestación.

Asimismo, un 46,5% calificó con nota inferior a 4,0 a los tiempos de espera para recibir una atención médica y 48% le asignó una nota inferior a 4.0 a la forma de solicitar la hora vía telefónica.

Sánchez detalló que el gran problema del sistema de salud público es el acceso y en el sistema privado los costos, “es una situación compleja porque el país, a través del Estado, ha hecho un tremendo esfuerzo para  mejorar el financiamiento de la salud, invirtiendo en 9% el gasto en Salud. Lo mismo sucede en el sistema privado donde los usuarios deben pagar los aumentos de copago, en ambos casos hay un aumento en gasto, pero no ha mejorado la situación”.

Entre los factores que generan dicha opinión, según explicó, está primero el acceso a la salud, es decir, la disponibilidad del servicio, la facilidad para adquirirla y el acceso a especialistas en servicios de urgencia e, incluso, para someterse a una cirugía.

Otra dimensión del problema es el acceso desde la perspectiva de los costos, que afecta, fundamentalmente, al sector privado, pues la gente observa que, a pesar del pago que realizan se dificulta su acceso. “La población no  está satisfecha en ninguna de las dos”, dijo.

Sistema unificado

“Nunca se debería haber producido esta separación entre patologías Auge y no Auge, porque genera dos categorías de personas, aquellas que la ley les garantiza la oportunidad de atención y el financiamiento y a las que no. En los casos que no pueden acceder a la protección por ley esas personas pueden esperar y morir para ser atendidos”,  dijo Octavio Enríquez, vicerrector de la Unab, sede Concepción.

El médico cirujano y ex presidente de la Asociación de Facultades de Medicina de Chile, afirmó que la mayor carga de enfermedades está en las crónicas. Por lo tanto, antes de pensar en agregar nuevas patologías al Auge se debe mejorar la cobertura en las crónicas, aumentar los rangos etarios que cubren, pues para  jóvenes y adolescentes aún son insuficientes y, en el caso de las crónicas debería garantizarse una protección completa.

Terminar con las listas de espera, mejorar la cobertura, fomentar la formación de médicos, reformar el Fonasa son ámbitos que se deben mejorar, sin embargo, según Enríquez, son temas importantes, pero  imposible de abordar en sólo cuatro años de gobierno.

Sin embargo, a su juicio, se debe impulsar un sistema que integre la atención  primaria, secundaria y terciaria con un sólo ente. “Gobiernos de distintos signos han prometido abarcar todo en un sólo sistema y no lo han hecho (…) Para mí la integración en un sistema es un mandato, un imperativo ético, que pasemos del discurso a que se declare un modelo de atención que priorice la atención primaria, promoción y la educación en salud, para lo que estamos formando recursos necesarios”.

Caso Más Vida

La encuesta también mostró que el 50% de los entrevistados cree que el caso Más Vida impactó fuertemente en la credibilidad del sistema, frente a eso Sánchez, afirmó que fue una situación de mala administración, “donde se cometieron muchos errores que han llevado a que mucha gente se haya visto perjudicada, por ejemplo, por el pago de licencias”.

Y si bien, el 70% de los consultados atribuye el problema de Más Vida a una mala administración, el director del Instituto de Salud Pública de la Unab, dijo que también hubo falla de la  autoridad reguladora “por no haber actuado oportunamente y con mano dura para evitar que esta situación se produjera y, haber tenido la información oportuna para intervenir”, agregó.

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