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"La ley de Etiquetados está pensada en negativo, lo que podría retrasar resultados"

El pasado jueves 14 y viernes 15 se desarrolló en EmpreUdec la Segunda Jornada de Tópicos Emergentes en Conducta Alimenticia.

Por: Diario Concepción | 18 de Julio 2016
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El pasado jueves 14 y viernes 15 se desarrolló en EmpreUdec la Segunda Jornada de Tópicos Emergentes en Conducta Alimenticia. 

Daniel Tapia Valdés
Contacto@diarioconcepcion.cl

Problematizar acerca de los cambios en conductas alimentarias, pero a través de una mirada holística, fue lo que se trabajó en Empreudec los días jueves 14 y viernes 15 recién pasados.

La Segunda Jornada de Tópicos Emergentes en Conducta Alimentaria reunió a nutricionistas, médicos, psiquiátras, kinesiólogos y psicólogos que trabajan tanto en consultas privadas como en centros de salud pública para abordar, cada uno desde su perspectiva, los cambios de conductas alimentarias.

"La idea fue reunir al equipo multidisciplinario para actualizar conocimientos en el tratamiento de conductas alimentarias tanto en personas sanas, como en otras que sufren anorexia o bulimia", explicó Julieta Sánchez, nutricionista y docente del Departamento de Nutrición y Dietética de la Universidad de Concepción.

La docente explica que si bien el congreso no dice relación con la nueva Ley de Etiquetados que entró en vigencia el pasado 27 de junio, y que rotula los alimentos según su composición nutricional, sí es importante establecer una buena lectura de las etiquetas, porque "la idea es que de una manera masiva la industria se ponga en línea con las políticas de salud que modifiquen los estilos de vida de las personas, principalmente, en el consumo de alimentos ‘altos en’".

Trabajo paulatino

En relación al tiempo que toma modificar una conducta alimentaria, éste podría tardar meses, pues la profesional asegura que llegar a eso "es un trabajo paulatino, no es un cambio inmediato".

Y agregó también que hay algunos factores que inciden en los resultados, ya que "depende del grupo etario y de la conducta que se quiere cambiar, porque hay algunas que son más difíciles que otras. Por ejemplo, es mucho más fácil cambiar una conducta en positivo, es decir, aumentar el consumo de algo, que pedirle a una persona que deje de consumir algún tipo de alimento", explicó Sánchez.

Para la nutricionista, la campaña que está impulsando el Estado, tiene que ver más con prohibir el consumo, quecon fomentar la ingesta de otros más sanos, lo que, a criterio de la profesional, no quitaría validez a la medida, ya que "está provado internacionalmente que en políticas públicas, la prohibición de un alimento funciona mejor que la promoción de otro".

En relación a las etiquetas, la psicóloga y docente del departamento de psicología de la UdeC Gabriela Nazar, explica que "la gente tiene algunas nociones de lo que es un carbohidrato o un lípido, pero es necesario precisar y enseñar a leer mejor el etiquetado de los alimentos", lo que permitiría a la gente tomar decisiones "más informadas", aseguró la profesional.

"Esto es una cuestión cultural; somos consumidores de pan, por ejemplo. Entonces erradicar esos hábitos de una familia requiere de un largo plazo", aseveró.

Nazar, que está realizando un trabajo con alumnos de un colegio de Hualpén (ver recuadro) estima que dentro de 10 años podrán dejar una huella en los niños y asegurar que lograron cambiar sus conductas alimentarias.

"No hay intervenciones efectivas, que reduzcan costos de salud, por ejemplo, si son muy limitadas en el tiempo. Por eso nosotros queremos combatir el problema de la obesidad y sobrepeso a muy temprana edad e interviniendo sobre el sistema familiar completo, porque no podemos actuar sólo sobre el niño, sino en un contexto lo más amplio posible para asegurar buenos resultados", explicó Nazar.

Porque "en el tiempo los esfuerzos decaen", finalizó.

Experiencia en Hualpén

Gabriela Nazar, psicóloga y docente del Departamento de Psicología de la UdeC, durante 2013 y hasta 2015 puso en marcha un proyecto de carácter social que consistió en un plan de promoción de estilos de vida saludable y de manejo de la conducta alimentaria en niños con obesidad y sobrepeso junto con sus madres, en Hualpén.

El proyecto intervino las clases de educación física, la implementación de un kiosko saludable, un huerto, un programa de desarrollo de habilidades, entre otras cosas, además, de un plan familiar y educación nutricional.

Entre los resultados de la intervención se encuentra la detención de la curva de obesidad en los niños, disminuyó el índice de masa corporal (IMC), se aumentó la masa magra.

"El cambio de conducta alimentaria es una tarea a largo plazo", manifestó la psicóloga.

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