Carta al director

Informe Nolan

Por: Diario Concepción | 04 de Agosto 2017

Debido a que, en Chile, toda entidad estatal usa, administra, gestiona y compromete recursos que son propiedad de todos los chilenos, desde hace algún tiempo, he estado sugiriendo que en nuestro país se implemente algo parecido al Informe Nolan, que se estudió y aplicó en el Reino Unido, con el objeto de mejorar las prácticas en la vida pública de ese país. Especialmente en toda institución estatal.

A principios de los años 90, hubo un escándalo político en el Reino Unido llamado “el asunto del dinero por las preguntas”. En este escándalo, que fue un soborno, estuvieron involucrados políticos, empresarios y lobbyistas, y fue denunciado por la prensa.

Por eso, el Primer Ministro inglés de la época (1994) constituyó un Comité de 10 personas, con el objetivo de recomendar cambios en las disposiciones vigentes, para asegurar que se cumplan las normas de conducta más apropiadas en la vida pública de todos los titulares de cargos públicos. Este Comité fue presidido por  Lord Michael Patrick Nolan.

El Informe que lleva su nombre fue publicado en Mayo de 1995, y buena parte de sus recomendaciones han sido adoptadas por el Gobierno del Reino Unido y en muchas universidades se estudian y analizan.

En la carta conductora de este Informe al Primer Ministro inglés, entre otros párrafos, Nolan expresa lo  siguiente, en relación a las personas entrevistadas y a las cartas recibidas con ideas y sugerencias:

“Nos han dicho con toda claridad que la preocupación pública que le llevó a Ud. a constituir el Comité es profunda y generalizada. No obstante, esto se vio compensado en todas partes por una resolución firme para poner las cosas en orden”.

Y en otro párrafo agrega:

“Nuestras recomendaciones están diseñadas para mantener y, en caso necesario, restablecer las normas de conducta en la vida pública que la gente espera legítimamente, y para fomentar una política de transparencia que permitirá al público comprobar que se cumplan sus esperanzas”.

En Septiembre de 2016, se emitió el 16° informe del Comité de normas en la vida pública con evaluación y recomendaciones de seguimiento  de estos principios.

Si bien en Chile se ha avanzado algo en el tema transparencia, poco se avanza en las normas de conducta en la vida pública y su gestión. Y todos nos hemos informado de la serie de escándalos en el ambiente chileno, iguales o peores que los ocurridos en el Reino Unido.

Para mejorar en este sentido debiéramos, a lo menos, adoptar los siete principios básicos que recomienda el Informe Nolan, e implementados por su Gobierno para los titulares de cargos públicos que deben:

1) Interés público: actuar únicamente en función del interés público.

2) Integridad: evitar situaciones de influencia indebida en su trabajo de personas u organizaciones. No tomar decisiones que impliquen beneficios para ellos, sus familias o sus amigos. Declarar y resolver cualquier interés y relación.

3) Objetividad: decidir de manera imparcial, justa y por mérito, utilizando la mejor evidencia sin discriminación ni parcialidad.

4) Responsabilidad: ser responsables ante el público de sus decisiones y acciones, sometidos al escrutinio necesario para asegurar esto.

5) Transparencia: actuar y tomar decisiones de manera abierta y transparente.

6) Honestidad: ser sinceros y veraces.

7) Liderazgo: exhibir estos principios en su propio comportamiento. Promover activamente y apoyar firmemente los principios y estar dispuestos a desafiar el comportamiento deficiente donde quiera que ocurra.

Sin duda, hay muchos titulares de cargos fiscales, estatales o públicos que cumplen con estos principios, pero debemos asegurarnos que permanentemente, con la adopción de estos principios y su posterior seguimiento de evaluación y cumplimiento, podremos garantizar que los recursos de todos los chilenos son bien invertidos o gastados.

Al menos, empecemos a aplicarlo en la región. Formar un comité ejecutivo, 3 personas del sector público, 3 del sector privado, 3 universitarios y una persona que los coordine, asignar recursos del Fndr y personal de apoyo y darles un plazo de 6 meses para emitir un informe con recomendaciones serias, financiables y difíciles pero alcanzables del tema en cuestión.

 

Jorge Porter Taschkewitz

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