Somos una familia normal, con altos y bajos, pero arriba del escenario, o detrás de un celular hoy, se transforman en pequeños dioses jugando en el jardín de los sonidos. Larga vida a nuestra Sinfónica, honores a ellas, ellos.
En mayo los grupos ambientalistas ya habían puesto un recurso en la Superintendencia de Medio Ambiente.