Partido retrasado, amenazas del presidente del club local, un jugador que no podía entrar al estadio y, con comisaría de por medio, la jornada cerró con cinco goles contra un ancla que no tuvo respuestas.
Los aurinegros esperan un triunfo de Iquique para soñar con la permanencia. El DT celeste afirmó que "saldremos a jugar el partido con mucha responsabilidad, queremos ganar".