Pasamos de un panorama a medio abrir a una apertura total, en que los y las artistas locales proliferaron en producción presencial, y los espacios destinados a su difusión -teatros y corporaciones culturales- dejaron atrás las medidas restrictivas impuestas por la pandemia, volviendo a recibir con los brazos abiertos, y a máxima capacidad, al público penquista. Se proyecta un 2023 con una cartelera aún más movida y generosa en espectáculos locales, nacionales y extranjeros.
Un gran deseo en esta Navidad es la construcción de un nuevo modelo desarrollo económico social, que realmente se centre en el ser humano.