Es acá donde las instituciones deben ser más robustas y no precisamente solamente la escuela, sino que las familias también son llamadas a ser protagonistas.
El base del Campanil mostró un alto nivel en el clasificatorio preolímpico con Chile. “Esto da para ilusionarse con el básquetbol nacional”, aseguró.
La futura residencia se ubicará en la calle Barcelona. Atenderá a una población de 12 niños y niñas de entre 4 y 8 años de edad.
Los penales se han convertido en un martirio para el Campanil en esta temporada. Han marcado sólo el 17% de los lanzamientos que han ejecutado.