El coronavirus cambió el trabajo de nuestros hospitales, sin duda, pero también de quienes se ocupan de las vidas que el virus se lleva. En centros de salud y cementerios, la pandemia también cambió las cosas: ahora hay protocolos, medidas, guantes. Pero, sobre todo, aseguran los protagonistas de esta nota, se perdió un contacto personal que era valioso.
La próxima semana se inoculará a adultos entre 84 y 71 años