Su existencia continúa siendo un problema en distintas comunas de la Región. Expertos y representantes de organizaciones llaman a reforzar la fiscalización y la educación para frenar esta práctica.
Al no optar la expropiación, según explicaron desde el Minvu, el Gobierno Regional del Biobío debe acreditar la viabilidad del nuevo modelo de gestión y formalizar los usufructos con los dueños del recinto para hacer la reevaluación de la ficha de inversión.