Se trata de un microorganismo de tipo oportunista. Un moho que está normalmente en contacto con los humanos, sin enfermar, pero puede ser patógeno para una persona con sistema inmune debilitado. La infección que causan es grave y hasta letal pero, favorablemente, muy infrecuente.
Según el nuevo reporte, la dinámica de contagios a nivel nacional continúa en rojo, con tasas medias en torno a los 36 casos por 100 mil habitantes, y sólo tres regiones con niveles de ocupación de camas UCI bajo 90%.