Este año, en sólo seis meses, se han presentado 148 permisos de este tipo más que en 2020. La afección es transversal en la población, por lo que especialistas llaman a poner atención los cambios de comportamiento que están experimentando.
Se trata de un microorganismo de tipo oportunista. Un moho que está normalmente en contacto con los humanos, sin enfermar, pero puede ser patógeno para una persona con sistema inmune debilitado. La infección que causan es grave y hasta letal pero, favorablemente, muy infrecuente.