Así podremos, desde las universidades estatales de Chile, seguir construyendo programas que fortalezcan el ecosistema nacional de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, y que a la vez posicionen a nuestro país como un actor relevante en el contexto latinoamericano.
Chile tiene grandes desafíos, considerando que, según datos del Ministerio de Ciencia y Tecnología, el gasto en I+D es del 0,39% del PIB. Si bien creció en comparación con el 0,36% anterior, todavía sigue lejos del promedio de la OCDE.