La droga más consumida en Chile afecta directamente al cerebro como depresor que altera sus funciones y genera daño orgánico, lo que trae diversas y graves consecuencias que en fechas festivas aumentan como su consumo excesivo.
Los pacientes se pueden negar a recibir la información sobre la evolución de la enfermedad que padecen. Se reconoce una falta de criterio de personal de la salud debido a baja capacitación en el área.
El "León" sigue armando su plantel para 2025.