El juego es una invitación a reflexionar acerca de las especies nativas que están en peligro como la ranita de Darwin, el pingüino del Humboldt o el flamenco chileno. Se disfruta a partir de los 8 años y entre 2 a 5 jugadores.
El material, desarrollado por docentes y estudiantes de la Universidad de Concepción junto a comunidades escolares, invita a explorar el patrimonio cultural campesino a través de experiencias lúdicas y contenidos curriculares adaptados al contexto rural.
El acto fue acompañado por cantos, rogativas y palabras de reflexión, en una instancia que reafirmó el compromiso de la Institución en el reconocimiento de sus saberes, prácticas y cosmovisión como parte fundamental del desarrollo humano y el bienestar integral de las personas.