Con el fin de ampliar las operaciones transfronterizas que se pueden realizar con pesos chilenos.
Mauricio Henríquez, como autoridad de gobierno, monitorea de cerca la retirada de las plantas, especialmente de la I que cierra el 31. Espera que el reemplazo sea pensando en la comunidad.
La idea es fabricar monedas antiguas y de otros países en diversos formatos junto con dar mayor acceso a los amantes de esta actividad. Los valores promedio varían de acuerdo a las características propias de la pieza que pidan y el tamaño, pero en general el precio es de 15.000 por cada producto.