Rafael Aránguiz del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (Cigeden), explicó que tras los análisis se concluyó que es posible pensar en zonas de seguridad diferenciadas dependiendo de la distancia con el mar.
Uno de los casos fue contactado por la OLN penquista y aseguran que es una conducta que la adulta repite. Desde la Corporación Catim relevan que este triste fenómeno contraviene la Convención de los Derechos del Niño.
En el caso de que no se edifique proyecto por esa causa, Servicio de Vivienda explica que contrato de compra del terreno estipula que los dineros (más de mil millones de pesos) deben retornar a las arcas fiscales.