Las intervenciones, que son parte de las acciones impulsadas por el Programa Cuidemos Nuestro Campus, fueron coordinadas desde la Dirección de Servicios y apuntan a entregar más bienestar al alumnado.
La violencia escolar ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en un problema estructural que afecta lamentablemente a gran parte de los colegios del país.
Autoridades, comunidades y expertos piden protección del terreno.