El reporte propone avanzar hacia un “Escudo Azul-Verde”, una estrategia de resiliencia territorial que integre la restauración de humedales, la gestión de cuencas y la participación activa de comunidades, municipios, servicios públicos y academia.
Pero pese a la magnitud del despliegue, no existe un registro consolidado del volumen de agua utilizado, debido a que el foco operativo está puesto en la rapidez y la seguridad.