Color, olor y textura son parte de los indicios de que el producto no es apto para consumir. Las personas se pueden contagiar con una serie de enfermedades que, principalmente, pueden afectar en forma grave a adultos mayores, niños y embarazadas.
En cuanto a las condiciones de los establecimientos, las autoridades señalan que, pese al éxito de ciertos proyectos, aún persisten colegios que esperan mejoras materiales significativas.
Residentes reclaman dobles filas, cuidadores informales y bloqueos a furgones y camiones, pidiendo fiscalización y orden en el sector.