Una labor muy importante es la que lleva a cabo el Centro de Conservación y Rehabilitación para Fauna Silvestre Ñacurutú, ubicado en Tomé, en el rescate de diversas especies que han resultado afectada con los incendios.
Consultas médicas se acercan a las 700 a nivel de centros asistenciales de la Región. Falta de aire, crisis de asma, cuerpos extraños en los ojos e intoxicaciones por gases diversos son parte del panorama ocasionado por el humo y el fuego.
A raíz de la alta concurrencia de personas y vehículos, para observar y registrar los incendios, es que autoridades reiteran no obstaculizar las vías para el efectivo despliegue de los equipos de combate al fuego.
Sentimientos de temor, rabia y miedo podrían persistir hasta por un mes. Se recomienda hablar el problema con niños y darles tranquilidad.
Gracias a la gestión de Consejeros Regionales de Maule y Biobío, se logró traer a este grupo de especialistas. Colaborarán con la Fundación Ñacurutú de Tomé.
“En estos momentos existen 11 aeronaves, por parte de la corporación, trabajando en el combate de los incendios”, detalla el director de Conaf, Rodrigo Jara. Desde Corma, donde se agrupan las empresas forestales, confirmaron que a nivel regional suman 21 naves, entre aviones cisterna (6), de coordinación y vigilancia (3) y 12 helicópteros.