La prevalencia hoy se estima de 25% a más de 30%. Vida urbana, exceso de limpieza, pobre contacto temprano con la naturaleza, contaminación del aire, consumo de productos ultraprocesados y obesidad son motivos que la ciencia atribuye al aumento de las enfermedades alérgicas en las últimas décadas.
Al menos 60 especies hay en Chile y 19 están en Biobío. Y son clave del equilibrio en ecosistemas y la realidad es que gran parte vive bajo la amenaza de la actividad humana, sin acechar la vida de personas como hace creer la ficción, y factores como pesca dirigida e incidental ha llevado a algunos grupos al borde de la desaparición. Urge conservar estos animales y sus funciones vitales.
Desde Chile se impulsa una red de instituciones públicas, académicas y civiles para articular un sistema nacional y latinoamericano que fomente tanto la apertura como la ética, equidad, privacidad y seguridad del uso de los insumos básicos para la ciencia, conocimiento y decisiones. Universidades y centros de investigación del Biobío que destacan en sus trabajos líderes en diversas áreas críticas del desarrollo pueden jugar un rol crucial en los avances.
“For Women in Science” se ha consolidado como uno de los galardones más importantes a nivel global y hace 18 años se realiza en el país para reconocer, visibilizar y potenciar el trabajo de investigadoras e incentivar la participación femenina en la ciencia.
Es pilar fundamental del tratamiento contra el cáncer, pero 5% de pacientes generan reacciones de hipersensibilidad complejas que pueden interferir con su soporte vital. Aunque se puede administrar de forma segura y oportuna con la desensibilización, procedimiento especializado de la inmunología que se está aplicando en el Hospital Regional, que atiende a miles de pacientes oncológicos y dio más de 7 mil atenciones quimioterapéuticas en 2024.
El doctor Marco Sandoval, advierte que 60% de los suelos de Chile están degradados, pero es un problema infravalorado. El sustento para la vida, cultivos, alimentos y economías tiene una resiliencia que le permite seguir funcionamiento, aunque con la intervención humana, incendios y eventos extremos se erosiona y daña su calidad y roles como demuestra la evidencia. Recuperar, mejorar y conservar es un reto urgente para asegurar el desarrollo y bienestar local.