El 6 de agosto es el Día Nacional de la Miel, para promover las bondades e incentivar la inclusión del alimento que producen las abejas y también relevar el rol socioeconómico y ecológico de la apicultura que en Biobío provee productos destacados a nivel mundial, aunque su desarrollo y contribuciones enfrentan desafíos como bajo consumo interno y degradación del entorno.
Son vitales en la Tierra, además de ser base de la alimentación, producen oxígeno y aportan a regular el clima y descontaminar. Así que su presencia contribuye a la salud y calidad de vida, siendo recomendable que estén en nuestros entornos y el íntimo no es excepción. Mientras se cuidan, además, aparece un rico y necesario espacio de cuidado personal.
Nuestro territorio alberga múltiples amenazas naturales y antrópicas; sólo esta semana la naturaleza provocó dos alertas que obligaron a tomar acciones precautorias para reducir impactos. Ahí está el permanente y creciente desafío ante el escenario de cambio climático y aumento poblacional que también aumenta la ocurrencia de eventos y vulnerabilidad que podrían gatillar catástrofes que, con conocimiento y preparación, se pueden afrontar y mitigar.
Síntomas frecuentes en cuadros pasajeros como molestias de garganta, ronquera y cefalea pueden indicar una afección más grave si se mantienen. Por ello hay que consultar para una detección oportuna si malestares duran más de dos semanas y ante cualquier anomalía en la cavidad oral, orofaringe, laringe y nasofaringe, donde afecta la sexta patología oncológica más común y también altamente prevenible.
El próximo 5 de agosto cierra el plazo para que científicas locales participan de la iniciativa que celebra su décimo octava versión en el país. La postulaciones se realizan desde el sitio web de la Anid.
Azúcares refinados, carbohidratos simples, y grasas saturadas y trans componen muchos productos de consumo masivo y tienen un efecto proinflamatorio del organismo que conduce a alteraciones y patologías crónicas y graves. Pero, en los alimentos naturales hay un efecto contrario y clave de bienestar y prevención de patologías, que destacan a este patrón que se vuelve cada vez más popular.