Las estrategias y políticas regionales adquieren gran relevancia, ya que logran recoger las particularidades de cada territorio y desde este escenario plantear orientaciones del accionar regional y local, en un determinado ámbito.
La política migratoria debe ser ejecutada cada cuatro años, siendo congruente con los periodos presidenciales.
Una nueva y última irresponsabilidad apresurada del gobierno anterior, pero que puede ser un nuevo desafío para esta nueva administración.