A cada uno lo que le corresponde: los contadores a seguir haciendo bien la pega, a los legisladores legislar adecuadamente pensando en el objetivo de la ley y en su implementación, y no en acuerdos políticos, los fiscalizadores a fiscalizar.
Se observan cambios orientados a mejorar la representación de la ciudadanía en el Poder Legislativo, creando mecanismos de participación y equilibrando facultades respecto del Ejecutivo, que esperamos signifiquen un fortalecimiento del sistema democrático.
Tenemos la responsabilidad de ejercer un coaching violeta. Un coaching en el que acompañemos a las personas a alcanzar sus objetivos cambiando esa visión individualista y meritocrática por un enfoque que tiene en cuenta el género y otros condicionantes socioculturales.