Existe consenso sobre la urgente necesidad de regular la ocupación de suelos en el territorio rural, que sea integral y vele por la seguridad de sus habitantes. Pero ciertas iniciativas anteriores han visto dificultades en su implementación. La regulación debe considerar el cambio climático y mayor integralidad.
Desde las ciencias coinciden en que las actual distribución de las plantaciones debe ser reorganizada para la restauración y seguridad futura.
Para agilizar un proceso que normalmente se hace en dos años o más, la subsecretaria Marilén Cabrera estuvo en la Región del Biobío, poniendo en marcha la planificación.