Obreros de la constructora Tromen SpA iniciaron un paro de brazos caídos acusando remuneraciones pendientes, mientras que el municipio descartó deudas con la firma y confirmó que esta ya acumula 8 penalizaciones en el proyecto.
• Trabajadores de la constructora Tromen SpA paralizaron las obras de remodelación de la Plaza Perú acusando el no pago de sus sueldos.
• El municipio penquista descartó mantener deudas con la empresa, tras cursar 12 estados de pago, y emitió una octava multa a la firma.
• La obra arrastra sucesivas postergaciones en su entrega, sumado a un reciente informe de Contraloría que advirtió fallas estructurales.
Una nueva complicación se sumó a la retrasada remodelación de la Plaza Perú de Concepción. Y es que desde el martes, los trabajadores de la constructora Tromen SpA, empresa a cargo de las obras en el espacio cívico, iniciaron una paralización de sus actividades acusando atrasos en el pago de sus remuneraciones.
Según relataron los obreros en terreno, los montos correspondientes a sus sueldos debían ser cancelados durante la semana pasada. Aquello, según relataron, no ocurrió, lo que motivó el inmediato cese de las faenas, estableciendo un paro de brazos caídos. Así el personal se mantuvo al interior de la obra, pero sin realizar labores hasta recibir una solución por parte de la empresa.
Fernando Nova, subdirector de Construcciones del municipio penquista, indicó que tras conocerse las denuncias a través de redes sociales, acudieron al terreno para constatar la situación de los operarios.
“Efectivamente estaban realizando trabajos menores, de limpieza principalmente, y tomaron alguna acción para presionar a la empresa, en la cual nos señalaron que era por incumplimiento de los pagos, algunos pagos que tenían pendientes“, explicó.
Frente a este escenario, Nova abordó el rol de la casa edilicia, señalando que “nos preocupa principalmente la situación de ellos, y por lo tanto la responsabilidad no recae en nosotros, pero aún así tomamos contacto con la empresa, tuvimos algunas reuniones durante el día para clarificar la situación y esperamos que se resuelva a la brevedad posible“.
En esa misma línea, el directivo descartó categóricamente que existan deudas por parte de la administración municipal hacia Tromen SpA.
En detalle, de acuerdo a datos recopilados por Diario Concepción, actualmente son 12 los estados de pago realizados por el municipio a la firma que desarrolla la remodelación.
Asimismo, también durante la semana pasada, la municipalidad penquista emitió una nueva multa a Tromen SpA por no cumplir las instrucciones del Inspector Técnico de Obra (ITO), alcanzando así las 8 penalizaciones a la empresa durante la remodelación de la Plaza Perú.
Paralelamente, desde la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) señalaron que han desembolsado $1.117.782.900 en la remodelación del espacio urbano, lo que representa cerca del 85% del total comprometido para esta obra.
Ana María Abello, jefa regional de Subdere Biobío, especificó que “ese monto es lo que nosotros como Subdere hemos transferido al municipio, no necesariamente lo que el municipio ha pagado a la empresa ejecutora. Esos pagos se hacen contra estados de pago y deben estar correctamente respaldados y rendidos ante nuestra institución”.
Cabe recordar que, en primera instancia, la remodelación de la plaza tenía como fecha de término febrero de 2026. Posteriormente, la empresa solicitó una extensión hasta el 31 de julio del año en curso y, luego, hasta el 12 de septiembre, y posteriormente solicitó una extensión de 45 días más para terminar las faenas hacia fines de octubre e inicios de noviembre.
El proyecto de Mejoramiento de Plaza Perú involucra una inversión de $1.240 millones y es financiado por el Programa Recuperación de Espacios Públicos de Alto Valor Social de la Subdere.
A principios de agosto de este año, la Contraloría General de la República (CGR) notificó en un informe de inspección la advertencia de diversas fallas en las obras de la remodelación.
El documento señalaba problemas con el acero utilizado en los maceteros, material que presentó oxidación. A esto se le suman fisuras detectadas en el hormigón. Además, el informe establece que la empresa no realizó ensayos de materialidad.
Ante estas situaciones, se pidió al municipio responder en un plazo de 60 días respecto de las medidas que adoptará para reparar las fallas identificadas. Cabe destacar que la administración municipal respondió a las observaciones del ente contralor y, en paralelo, ordenó un sumario administrativo para identificar las eventuales responsabilidades detrás de las irregularidades que han evidenciado las obras.