Política

Concejales de Concepción exigen “Plan B” por retraso en obras de Plaza Perú

El tema fue abordado en la última sesión ordinaria del Concejo Municipal, donde los ediles manifestaron que no creen que las faenas estén concluidas al 30 de julio.

Por: Anibal Torres Durán 03 de Julio 2026
Fotografía: Isidoro Valenzuela

Más de un año llevan las obras de remodelación de la Plaza Perú en Concepción. Si bien la planificación inicial estipulaba que los trabajos estarían terminados en febrero de este año, al llegar la fecha las faenas continuaban con un bajo avance. Ante el evidente estancamiento a febrero de 2026, se otorgó una prórroga que extendió el plazo definitivo hasta fines de julio, una meta que hoy se ve con extrema desconfianza y resignación por parte de las autoridades y los ciudadanos penquistas.

Una de las principales causas de estos retrasos ha sido el ritmo de las obras de la empresa constructora. Durante meses, vecinos y comerciantes denunciaron ver faenas semivacías, con muy pocos trabajadores en el terreno y un abandono casi total por días. Mientras los plazos se estiraban, las consecuencias en la superficie fueron devastadoras para la identidad del sector, ya que el cierre perimetral creó un callejón oscuro que impidió la instalación de terrazas, alejó a la clientela y provocó caídas en las ventas de hasta un 80% en los locales colindantes.

Aunque recientemente se logró reabrir el tránsito en la Avenida Chacabuco tras terminar las faenas en la vía, la plaza misma sigue bajo la sombra de la incertidumbre, con una comunidad agotada que exige fiscalización diaria para la concreción del proyecto.

La encrucijada municipal

El tema fue abordado en la última sesión ordinaria del Concejo Municipal de Concepción, donde se evidenció una resignación transversal entre los ediles en torno a que las obras no estarán terminadas al cierre de julio. Es por ello que solicitaron a la alcaldía trabajar urgentemente en un “Plan B”.

Si bien desde la Dirección de Obras Municipales (DOM) señalaron que la empresa entregó una carta Gantt en la que sostiene que las obras estarán listas en 20 días —contando sábados— y que también se está evaluando la posibilidad de activar los domingos si así se requiere, desde el Concejo Municipal existe desconfianza sobre la planificación del particular a cargo de la remodelación, bajo el argumento de que anteriormente también se entregaron proyecciones que no se cumplieron. En la DOM aseguraron que durante este mes realizarán inspecciones dos veces por semana, controlando así los plazos, el avance y la cantidad de personal comprometido por la empresa en su bosquejo para julio y para terminar la obra.

Ahora existe una encrucijada en la municipalidad penquista. Ante la situación, el alcalde, Héctor Muñoz, señaló que es poco viable el término anticipado del contrato con la empresa Tromen, ya que aquello, según estimaciones, podría detener por al menos un año más la remodelación del espacio, además de que traería incertidumbre con los recursos que traspasa la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), organismo que financia el proyecto.

El jefe comunal sostuvo en la sesión del Concejo que “la decisión que se toma en un momento va a traer consecuencias. Un término de obra o una ampliación de plazos trae consecuencias. Sobre un término de obras, yo consulté muchas opiniones, incluso pregunté en otras instituciones cuánto se demoraría en retomarse, y me dijeron que un año”, haciendo énfasis en que la decisión es técnica y la toma la Dirección de Obras Municipales.

En la misma línea, explicó que “es un año en retomar porque hay tiempos, toma de razón, después si hacemos un trato directo o no. Hay que ver si van a estar los recursos de la Subdere y ver quién lo va a financiar. Es un tema bien complejo” y agregó que “tiene que estar bien respaldado lo que se va a hacer”.

Escepticismo y soluciones alternativas

En los concejales existe escepticismo ante la proyección de la empresa y creen que las obras no estarán finalizadas para el 30 de julio. Ante aquello, se decidió la conformación de una comisión de trabajo que revise el escenario del proyecto y señalaron la necesidad a la alcaldía de comenzar a revisar alternativas ante el caso, muy probable según indicaron, de que la firma no entregue la plaza terminada al cierre de este mes.

En esa arista, la concejala Francisca Collipal hizo énfasis en el impacto que han generado los retrasos en la faena y expuso que, de acuerdo a datos que recabó, han existido cerca de 40 desvinculaciones en locales colindantes al espacio que está siendo intervenido. La edila precisó que “se han visto afectados los locatarios, se han visto afectados los vecinos. Es algo que debemos avanzar y yo quiero saber cuál es la probabilidad, en estos días que quedan, de que se pueda efectuar el término de la obra” y complementó que “si no se efectúa el término de la obra, ¿qué solución técnica tenemos para poder continuar y que no sea algo que perjudique o un año más que tengamos cerrada la plaza?”.

Por su parte, el concejal Eric Riquelme hizo hincapié en el acotado tiempo que tiene la empresa para terminar y dijo que “cuesta creer que el plazo se va a cumplir en 20 días, porque ellos quedaron en un compromiso de trabajar el fin de semana pasado y no lo hicieron. Había un compromiso del 15 de junio que tampoco cumplieron, había un compromiso del 25 de junio y tampoco cumplieron”.

En la misma línea, Riquelme fue tajante al señalar que “como Concejo ya somos incrédulos de la palabra de la empresa, en las cartas Gantt que nos puedan enviar, porque el papel aguanta mucho, pero en lo técnico cada obra tiene su ejecución, tiene su plazo”. A su vez, denunció que la firma a cargo ha tenido retraso incluso en la adquisición de materiales después de cinco meses del término real del contrato original. El edil apuntó que “recién la semana pasada estaban llegando las luces, las baldosas también, cuando ya estaban atrasados cinco meses”, e hizo un llamado a ver los plazos legales con los que cuenta el municipio para el traspaso de recursos por parte de la Subdere en caso de que el término de las obras se vuelva a aplazar.

Paralelamente, el concejal Óscar Ramírez solicitó conocer los plazos legales que hay respecto de los fondos de la Subdere y advirtió que “hoy, si la empresa sigue avanzando, va a tener más estados de pago y después, cuando no termine, tampoco van a quedar muchos recursos en caja para que una nueva empresa venga y asuma las fallas que pueda tener esta construcción”. Junto con sostener que tiene la disposición de apoyar la decisión que se tome con la obra, Ramírez también recalcó que aquello debe ser “teniendo el Plan B. Tenemos que empezar a tener la posición de qué vamos a hacer si es que la empresa no llega y la Subdere no quiere ampliar los plazos para el financiamiento de esta obra”.

Igualmente, la concejala Claudia Arriagada manifestó que, ante la situación de la plaza, “lamentablemente creo que, en base a todo el tiempo que llevo como concejal, las multas no bastan para presionar a las empresas. Hay que buscar otros mecanismos”, y también hizo un llamado a contar con alternativas si es que el espacio no se entrega a fines de este mes.

En tanto, el concejal Osvaldo Aqueveque indicó que “lo que tenemos que ver aquí es cómo buscamos una solución objetiva para que esta obra sea terminada. No es posible que pensemos en más multas o que tengamos que llamar a una nueva licitación”. Además, el edil puntualizó que, con base en visitas que ha realizado a las faenas, la remodelación “no se va a terminar de aquí a fin de mes. No hay ninguna posibilidad. Pero sí creo que esa obra se podría terminar a mediados de septiembre, porque están avanzando”. Otro punto relevante que señaló Aqueveque es que, según constató, todos los trabajadores involucrados en las faenas de la Plaza Perú están al día con sus remuneraciones.

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