La conmemoración de este hito recuerda el avance gradual de los derechos políticos de las mujeres en Chile, desde su participación en elecciones municipales en 1926 hasta la conquista del sufragio pleno en 1952.
Este 13 de abril se conmemoran 100 años desde que el Senado aprobó el voto femenino para las elecciones municipales, hecho ocurrido en 1926 y que marcó un paso crucial en el reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres en Chile.
Sin embargo, no fue sino hasta 1952 cuando las chilenas lograron ejercer plenamente su derecho a voto, al participar por primera vez en una elección presidencial.
Cabe destacar que Chile había sido pionero en América Latina en otros avances relacionados con los derechos de las mujeres, como el acceso a la educación superior en 1877, a través del decreto Amunátegui. No obstante, en materia de sufragio, el país se había rezagado, ya que este derecho se aprobó de manera parcial en 1926, permitiendo únicamente la participación femenina en elecciones municipales.
En la primera mitad del siglo XX, diversos factores sociales, tanto nacionales como internacionales, contribuyeron a modificar las estructuras de la sociedad.
La creciente industrialización, la migración masiva del campo a la ciudad, la incorporación de nuevas teorías sociales y políticas, los conflictos bélicos internacionales —como la Primera y Segunda Guerra Mundial—, las crisis económicas que afectaron la subsistencia familiar, la expansión de la educación y la creciente politización de la población, favorecieron la integración de la mujer a un mundo cultural más amplio que el de generaciones anteriores, según indica el sitio web del Senado.
Posteriormente, el 8 de enero de 1949 se promulgó la Ley N° 9.292, publicada en el Diario Oficial de Chile el 14 de enero de 1949, la cual permitió el sufragio femenino en elecciones parlamentarias y presidenciales.
Entre las principales figuras en la conquista del derecho a voto femenino pleno en el país destacan Amanda Labarca y Elena Caffarena.
Labarca fue una destacada intelectual y escritora, enfocada en los derechos de las mujeres y la problemática social, mientras que Caffarena fue fundadora del Movimiento Pro Emancipación de la Mujer Chilena (MEMCH), organización considerada clave en la historia del movimiento femenino. Asimismo, fue una de las más relevantes sufragistas de la época y autora de importantes textos jurídicos sobre la condición legal de la mujer.




