Política

Marco Enríquez-Ominami rompe su silencio: “Tengo decidido no regresar a la política”

El fundador del PRO y postulante a La Moneda en tres ocasiones asegura que no será candidato presidencial en 2021 y que por ahora no le interesa volver. Pero no ha dejado de lado su interés por la política, que ahora encausa a través de documentales, como el que vino a presentar a Concepción.

Por: Marcelo Castro | 10 de Agosto 2019
Fotografía: Raphael Sierra P.

Venir a Concepción para Marco Enríquez-Ominami es conectarse con sus raíces. Claro,  su padre Miguel Enríquez, fundador del MIR, su abuelo Edgardo, rector de la UdeC entre 1969 y 1972,  y su tía abuela Inés, la primera chillena en llegar a intendenta y diputada, son tan parte de la historia política penquista como de su árbol familiar.

Y esta semilla política la sigue manteniendo a pesar de estar fuera de la escena pública, aunque ahora la manifiesta a través de otra de las pasiones de su vida. Así lo dejó en claro en su paso por la capital de Bío Bío para presentar su documental “Al fondo a la izquierda”, en donde analiza la situación de la izquierda en Latinoamérica tras duras derrotas políticas.

Pero no es el único material que está preparando. Además trabaja en un documental sobre Venezuela, al que define como “la batalla de Chile, pero en Caracas”; y otro sobre el viaje que realizó el Papa Francisco en enero del año 2018 a Puerto Maldonado, en el Amazonas peruano durante su gira a Chile y Perú.

En esta entrevista exclusiva con Diario Concepción, Marco Enríquez Ominami rompe su silencio y habla de por qué pierde la izquierda en Latinoamérica y de sus intereses políticos de cara a la elección presidencial de 2021.

– Estuvo en Concepción presentando su documental sobre el rol de las izquierdas en América Latina en los últimos años y la debacle que vivieron.

– Cuando le dije lo mismo sobre la debacle, Rafael Correa (ex presidente de Ecuador) me aclaró que no es verdad y tiene razón. Hace 20 años, la izquierda representaba el 3% y hoy es el 30%, aunque pierdan son el 30. En Argentina, Scioli perdió, pero con el 48%, nunca hemos vuelto a perder con una diferencia abismante. La derecha tiene el poder de forma democrática y lo está haciendo mal.

– ¿Pero cuál es el diagnóstico? Perdieron casi todo América del Sur.

– En términos democráticos, son cinco grandes explicaciones para esta situación. La primera tiene que ver con que las capas medias que surgieron con los gobiernos progresistas nos castigaron, son más consumidores que ciudadanos y en el caso de Chile es muy elocuente. En el año 90 tenías un 43% de pobreza, ahora tienes un 7%, según el indicador Cepal. La segunda es la incapacidad de explicar bien que el capital está al servicio de las personas y no al revés. La tercera se relaciona en que esto es un péndulo y los gobiernos van y vienen. La cuarta explicación tiene que ver con la sucesión, puesto que la izquierda defiende valores y la derecha intereses, hay pocos que quieran ser sucesor. Para nosotros la sucesión es muy traumática, ya que los liderazgos son muy importantes, creamos especies de caciques que se necesitan para las reformas, necesitamos personas que se sacrifiquen y que en la derecha no están, ellos no tienen mártires. Y la última explicación tiene que ver con el rol de Estados Unidos y su intervención en la política latinoamericana.

– ¿Hay alguna que haya influido más en esta derrota?

– Para mi gusto es la incapacidad de hablar de cambios a las clases medias. La Concertación se volvió conservadora y cuando tú le dices a un elector “vota por nosotros para defender lo avanzado” es un lenguaje conservador y en eso las capas medias quieren cambios. Aún no tengo una respuesta para que esto haga click en la izquierda, he estrenado en muchos lugares este documental y la gente está opinando. A la izquierda mundial le está faltando audacia, cosa que la derecha está teniendo.

– ¿Cuánto han ayudado a la derrota de la izquierda los extremos, tanto de izquierda como de derecha?

– No ayuda. Es un truco que nos ganó la derecha. Piñera ha tenido muchas medidas populistas como los bonos, pero siempre la izquierda es la populista. Nosotros tenemos que debatir para terminar ese estigma que existe. Hoy no estoy en política y echo de menos que se ocupen todos los espacios para debatir las ideas.

¿Cuál es el futuro de la izquierda en América?

– Yo creo que la izquierda va a volver a ganar, pero no por sus valores, sino porque la derecha lo ha hecho mal, una especie de voto de castigo. La gente creyó en los valores de derecha, pero ahora hará un voto de castigo en su contra.

– ¿Cómo ve a la izquierda en Chile?

– Conservadora, asustada, acomodada. Tiene que salir de su zona de confort y tiene que defender nuestros ideales dando un paso más. En Chile hay recursos y eso lo tenemos claro.

– ¿Cuánto ayuda a un gobierno en ejercicio que se adelante la carrera presidencial?

– Piñera y Macri prometieron mucho y son bien parecidos, prometieron harto en temas de crecimiento y prosperidad, y harto mal que les ha ido. Ellos llevan dando explicaciones, que China, Estados Unidos… Sus afirmaciones no están ocurriendo. La derecha no tiene propuesta y en lo económico se les está complicando.

– ¿Usted está dispuesto a postular a la elección presidencial el año 2021 si su situación judicial se soluciona?

– No, yo por ahora tengo decidido no regresar a la política, no tengo interés en regresar a la política. Durante ocho años fui protagonista del debate y veo que encarné un proyecto importante en Chile, que instalamos y rompimos una puerta. Le abrimos camino al Frente Amplio…

– ¿Se siente reflejado en el Frente Amplio?

– Ellos cruzaron una puerta que rompimos nosotros. Con los resultados del 2009 habríamos tenidos más diputados que ellos. Álvaro Escobar ganó, Marisela Santibáñez ganó, Carlos Ominami ganó, todos ellos ganaron, pero quedaron fuera por culpa del binominal.

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