La congresista, que asumirá en el cargo al senador Hernán Larraín, conducirá los destinos del partido los próximos dos años y se convierte así en la primera presidenta mujer del gremialismo.
La congresista, que asumirá en el cargo al senador Hernán Larraín, conducirá los destinos del partido los próximos dos años y se convierte así en la primera presidenta mujer del gremialismo.
Aunque sin inconvenientes, debido a problemas con el voto electrónico, la UDI eleigió ayer a su nuevo presidente nacional y por primera vez lo hizo bajo la modalidad un militante un voto.
Las cartas eran dos, el diputado Jaime Bellolio, y la senadora de la región del Bío Bío, Jacqueline van Rysselberghe, quien fue la que en definitiva se impuso con un 62,4% de las preferencias.
La congresista, que asumirá en el cargo al senador Hernán Larraín y conducirá los destinos del partido los próximos dos años, se convierte así en la primera presidenta mujer del gremialismo y la primera en alzarse con un triunfo desde una región distinta a la Metropolitana.
En una entrevista reciente a Diario Concepción, la senadora de la Circunscripción Costa, había manifestado que era necesario “involucrarse” más en el partido, luego que estaba en el suelo. Lo anterior, particularmente, por los hechos de financiamiento irregular de la política.
También había dicho que le interesaba contribuir al debate, pero desde el punto de vista de la derecha, en un país, en su opinión, izquierdizado.
“Hoy el país está absolutamente izquierdizado y eso no fue porque la izquierda mejorará o evolucionará, eso son consignas. El país se corrió a la izquierda, porque nosotros, la derecha, dejamos de hablar y defender nuestras ideas”, había dicho en la entrevista publicada el sábado 3 de diciembre.