Comparar batería, espacio para fotos y años de actualizaciones ayuda a elegir un equipo que se pueda seguir usando sin pagar por funciones innecesarias.
La batería se acaba antes de llegar a casa, WhatsApp demora en abrir y cada video obliga a borrar algo. Son situaciones conocidas para quienes llevan varios años con el mismo teléfono. Pero que aparezca una oferta no significa que sea necesario reemplazarlo.
Antes de comparar celulares, conviene revisar qué está fallando. Si el problema es solo la batería, consultar cuánto cuesta cambiarla puede ahorrar una compra. Cuando también hay lentitud persistente, fallas de carga o aplicaciones que dejaron de funcionar, tiene más sentido evaluar un equipo nuevo.
Para usar WhatsApp, revisar el correo, hacer transferencias y sacar fotos, vale la pena partir por modelos de gama media. Pagar más por un teléfono de gama alta puede tener sentido cuando se necesita grabar con frecuencia, usar juegos exigentes o tomar fotografías con zoom.
Entre los celulares Samsung, las líneas Galaxy A y Galaxy S permiten ordenar esa búsqueda. El Galaxy A56, por ejemplo, tiene una batería de 5.000 mAh, según el fabricante. La serie Samsung Galaxy S26 incorpora cámaras y funciones más avanzadas, aunque la elección depende de cuánto se aprovecharán.
Dentro de esta última familia también hay diferencias. Samsung informa una pantalla de 6,3 pulgadas y batería de 4.300 mAh para el S26, frente a 6,7 pulgadas y 4.900 mAh en el S26+. Para quien lee documentos desde el teléfono, el tamaño puede pesar más que una función de cámara.
Los mAh indican la capacidad de la batería. La duración depende además del tamaño de pantalla, el procesador y la señal. Usar mapas o datos móviles durante varias horas exige una comparación distinta a ver videos conectado al wifi de la casa.
Por eso, sirve revisar pruebas que incluyan navegación, llamadas y cámara. También hay que comprobar si el cargador viene en la caja. La carga rápida requiere un adaptador compatible, y comprarlo por separado aumenta el gasto.
La respuesta está en los ajustes del celular actual. Allí se puede ver cuánto ocupan las fotos, las aplicaciones y los archivos de WhatsApp. Si el espacio se acaba seguido, comprar otro equipo con la misma capacidad puede repetir el problema.
El Galaxy S26 y el S26+ tienen versiones de 256 y 512 GB, de acuerdo con Samsung Chile. Para quien graba mucho video y quiere conservarlo en el teléfono, la capacidad mayor merece atención. Quien guarda pocas fotos puede destinar esa diferencia de precio a otra necesidad.
Los megapíxeles no bastan para saber cómo saldrán las fotos. Es más útil mirar imágenes tomadas en interiores, de noche y con personas en movimiento. Una foto de un paisaje con buena luz dice poco sobre cómo quedará un cumpleaños.
El S26 y el S26+ cuentan con una cámara principal de 50 megapíxeles, mientras el Ultra incorpora una de 200. Este último también ofrece mayores posibilidades de zoom. Antes de pagar la diferencia, conviene preguntarse si esas funciones se usarán para trabajar, fotografiar a distancia o grabar actividades.
Samsung anuncia siete años de actualizaciones de seguridad para la serie S26. El plazo se cuenta desde el lanzamiento, por lo que conviene revisar cuánto soporte queda. No equivale a siete años de batería intacta. Consultar el valor del repuesto y el servicio técnico también importa.
La comparación puede incluir un Xiaomi Redmi Note 15 o un iPhone 17. El Redmi permite seguir con Android. En el caso del iPhone, además del precio importa si ya se usan otros dispositivos Apple. Para ambos, corresponde revisar almacenamiento, cámara y servicio técnico disponible.
Para
, evento organizado por la Cámara de Comercio de Santiago, conviene anotar previamente el precio del modelo elegido. La comparación debe considerar la misma capacidad y condición, además del despacho al domicilio. También corresponde revisar quién vende y guardar el comprobante y las condiciones ofrecidas.