Opinión

Red Hidrométrica del MOP

Por: Paulina Benitez 07 de Diciembre 2023
Fotografía: Cedida

DANIELA CEBALLOS
Directora de Aguas MOP

El cambio climático representa una de las pruebas más apremiantes y complejas que enfrenta nuestra sociedad a nivel mundial. Los nuevos patrones climáticos han dado lugar a fenómenos meteorológicos extremos y a una alteración significativa en los ciclos hidrológicos naturales. En nuestra región, y como muestra fehaciente, se ha evidenciado en los eventos de crecidas de junio y septiembre, los cuales causaron importantes daños en viviendas, infraestructura pública, canales de regadío, bocatomas y estaciones meteorológicas, así como también una alta incertidumbre en la población.

En este escenario, y durante el presente año, el Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección General de Aguas en Biobío, ha venido incrementando la cobertura espacial de la Red Hidrométrica, de acceso universal y en tiempo real, como consecuencia del aumento de estaciones pluviométricas, fluviométricas y nivométricas a lo largo y ancho de la región, disminuyendo así las brechas territoriales sobre la disponibilidad de evidencia hídrica para las tres provincias (incrementando al 40% las comunas de la región con al menos una estación). En este sentido, se ha priorizado la instalación de estaciones en los sectores más expuestos a eventos extremos, tales como crecidas, y donde antes no se contaba con información especializada. Los últimos que se han incorporado a la Red son el sector Bajo los Ríos, en la comuna de Curanilahue, y Los Quinques, en la comuna de Santa Juana, cuyas estaciones se ubican en parte alta de las cuencas costeras de la provincia de Arauco.

Este importante avance ha permitido que la Dirección General de Aguas tenga información oportuna sobre las manifestaciones locales del calentamiento global, como el aumento de la temperatura del aire y humedad, y la incidencia que dichos parámetros produce en el deshielo de los glaciares y el ascenso del nivel del mar. Pero también, datos sobre fenómenos meteorológicos diversos tales como el aumento de las corrientes eólicas (de aire), la alteración de los patrones del tiempo atmosférico, el comportamiento de sequías e inundaciones distribuidas en ciertas zonas de la región, generando datos, inclusive, sobre la aparición y manifestación singular del fenómeno de El Niño, cuya intensidad se observa cada vez mayor. Así, la medición precisa y oportuna de las variables climáticas, especialmente de las precipitaciones y los caudales de los cuerpos de agua, se ha vuelto esencial para comprender y mitigar los impactos del cambio climático, avanzar hacia una gestión sostenible de los recursos hídricos y, además, con el fin de proteger a la población, proveer de evidencia para una respuesta oportuna y a tiempo, en coordinación intersectorial con otras instituciones, como las encargadas de gestionar el riesgo de desastre y las vulnerabilidades socio-territoriales. Sin duda, entre los múltiples desafíos está el ampliar la cobertura de las estaciones a todas las comunas de la región, capacitar en la accesibilidad y uso de los datos a funcionarios municipales y del riesgo de desastre, así como también a las organizaciones que aprovechan las aguas en el riego y los servicios sanitarios de agua potable rural extendidos en la región. Ciertamente, incrementar el nivel de conocimiento en sectores rurales, modificar las actitudes hacia el cambio climático y la percepción del riesgo se suman a los desafíos logísticos e infraestructurales que tenemos por delante.

Vivimos en una época marcada por cambios irreversibles y adaptaciones necesarias. Desde el MOP, es nuestro deber estar, acompañar y dar certidumbre a este proceso.

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