Opinión

Sufridas estreches en estrecho

Por: Procopio | 04 de Noviembre 2018

Fernao de Magalhaes era una persona que no se rendía sin lucha, lo acusaron falsamente de manejos turbios y sin más el rey Manuel, de Portugal, sin tomar en cuenta los servicios prestados a la corona y su excelente desempeño donde las papas quemaban, le mandó a decir que ni se imaginara que podría encontrar algún trabajo en el reino. Eso colmó la paciencia de nuestro héroe que encontró una recepción harto mejor con Carlos V, quien se encontraba en óptimas condiciones financieras gracias a la gentil colaboración de Cristóbal Colón para las arcas del imperio español.

Para empezar, el ahora Fernando de Magallanes, que se había nacionalizado en España, tenía para su proyecto de  dar la vuelta al mundo en busca de la ruta de las especias, cinco barcos con sus respectivas tripulaciones;  Victoria, Trinidad, San Antonio, Concepción y Santiago, lleno de entusiasmo  zarpa en  agosto de  1519.

El viaje lleno de inconvenientes por los errores de cálculo de distancias, en mapas ilusorios, provoca continuos levantamientos de los marineros y oficialidad que son sofocados a la brava.

El invierno lo sorprende muy al sur, con un clima inmisericorde que retrasa las reparaciones de las naves. En abril se produce un motín en serio, Magallanes manda una chalupa en la noche al Victoria, en el enfrentamiento que sigue, muere el capitán Mendoza y se captura a los amotinados, se ajusticia a 40 marinos, el astrólogo es torturado, otro capitán,  Gaspar Quezada sufre  pena de muerte, el  cura Pero Sánchez de la Reina es abandonado con los ajusticiados debidamente empalados.

Así, logra cruzar el estrecho que llevaría su nombre, con cuatro barcos, ya que uno logró arrancar de vuelta a España, a fines de noviembre 1520. Cruzar el estrecho sigue siendo difícil, pero nunca tanto.

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