Opinión

La mala condición de ser ingrato

Por: Procopio | 07 de Abril 2018

Ingrato es a quien le falta gratitud, aquel que es ayudado y olvida, el que es querido y no responde, al que es cuidado y no aprecia. En forma poética, ya que eso estáN los poetas, uno de ellos la describe como amnesia del corazón.

La característica auténtica del desagradecido es, sin embargo, no solo olvidar, sino que guardar hacia quien le ha favorecido un rencor oscuro y profundo, que le insta a traicionarle, o a darle simbólicas- es de esperar- puñaladas por la espalda. Un romano antiguo hace un llamado a la precaución; haz un favor y cuídate. Por su parte, Lope de Vega, que debe haber sufrido las consecuencias de los manejos  de muchos de ellos, advierte que los ingratos escriben los bienes recibidos en el agua y los males, en piedra. En consecuencia, pasado el tiempo, todo lo que ha quedado registrado son los defectos y ninguna de las virtudes.

Algunas personas transforman a la ingratitud en un estilo de vida, ya que no agradecen nada de lo que reciben. Como la gente es a veces tonta, pero nunca tanto, termina por borrar a esos especímenes de su lista de invitados, con bastante eficacia, porque a poco andar logra olvidarlos del todo. Dadas esas poco atractivas características,  los ingratos suelen ser personas que con el tiempo se quedan solas, ya que sus conocidos y allegados se alejan o huyen a perderse.

Lo triste es que a nivel institucional también sucede, la sociedad suele ser ingrata, los países y  las instituciones. Quedan por ahí desparramados los objetos de tal actitud; jubilados, veteranos de guerra, autoridades varias. Más vale la pena, desde el principio, guardar cariño para uno mismo, escoger con más cuidado las amistades, cultivar mejor las que ya se tienen, ya que el pago de Chile es más transversal de lo que parece.

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