Opinión

A la caza de las brujas de Salem

Por: En el Tintero | 30 de Noviembre 2017

La película “Las Brujas de Salem” (1996), dirigida por Joseph Sargent con el guion de Maria Nation, se basa en una historia real, bastante bien documentada, que se desarrolla en 1692, en la localidad de Salem, Massachussets. La misma que sirvió de inspiración al dramaturgo Arthur Miller para escribir la obra de teatro Crisol, que a su vez inspiró también el largometraje.

Allí se cuenta el oscuro capítulos de cuando los habitantes de Salem se vieron sumidos en un espiral de terror e histeria colectiva. La tragedia se desencadena cuando varias jóvenes de la comunidad puritana empiezan a sufrir convulsiones. Consternados, los vecinos, bajo la influencia del reverendo Samuel Parrish, padre de una de las afectadas, llegan a la conclusión de que se trata de un caso de brujería. En diez meses, 19 personas fueron acusadas de pactar con el demonio y ejercer la brujería. Fueron juzgadas y condenadas a muerte.

Por supuesto, tal como se comprobó tiempo después, todas ellas eran inocentes. Además de la histeria colectiva, el miedo y la ignorancia, quedó establecido que hubo una manipulación intencional de las jóvenes que comenzaron con convulsiones. En la película, Abigail Williams (Winona Ryder), quiere sacarse de encima a la mujer del hombre del cual se enamoró, el reverendo John Proctor (Daniel Day Lewis).
En esta nueva era de las comunicaciones digitales, con el creciente y aún novel poder de las redes sociales, donde resulta muy fácil apuntar con el dedo, manipular pruebas, dejarse llevar por la histeria colectiva de masas ávidas de antorchas y asadones, aplicar funar e incitar los juicios y linchamientos populares antes de escuchar al acusado,, cabe la razonable pregunta de si nuestra sociedad no se estará transformando en una nuevaSalem.

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