Mundo

Muere Luciano Benjamín Menéndez, máximo exponente del terrorismo de Estado en Argentina

Por: Tomás Cid | 28 de Febrero 2018
Fotografía: Contexto | Pulso.cl

Luciano Benjamín Menéndez, fallecido a los 90 años, fue responsable de 3 mil casos de tortura, secuestro y asesinato durante la dictadura, y acumuló 13 cadenas perpetuas durante dicho período.

El exgeneral Luciano Benjamín Menéndez, falleció hoy a los 90 años, en el hospital militar de Córdoba, Argentina. Según consignó El País, Menéndez fue “un represor de escritorio”; nunca disparó un arma, pero ideó, ordernó y controló una serie de crímenes de lesa humanidad, que derivaron en su eventual condena a 13 cadenas perpetuas por genocidio, un récord para Argentina a nivel latinoamericano.

Entre 1975 y 1979, diseñó 238 centros clandestinos de detención, siendo La Perla y La Ribera, dos de los ejemplos más prominentes. El medio anteriormente citado lo calificó como “el más duro entre los represores duros”. En 1982, dijo durante una entrevista que “los desaparecidos desaparecieron y nadie sabe dónde están, lo mejor será entonces olvidar”, en relación a las víctimas de la dictadura trasandina.

En 1978, una vez aniquilada la “subversión marxista”, como solía decir, Menéndez se dedicó a promover un conflicto armado contra Chile, por el control del canal Beagle. En una oportunidad, dijo a sus tropas en la frontera con nuestro país, la siguiente frase: “El brindis de fin de año lo hacemos en el Palacio de La Moneda y después iremos a mear el champagne en el Pacífico”. El conflicto fue resuelto por el papa Juan Pablo II, antes de que la guerra estallara. En este marco, Menéndez se refirió al entonces presidente argentino, el dictador Jorge Rafael Videla, como “un cagón”.

Absolutamente fiel a sus ideales, Menéndez nunca se arrepintió de sus crímenes, que el veía como el acto de salvar a su patria del comunismo internacional. En 2010, el exgeneral entregó su visión del terrorismo de Estado: “Lo que realmente pasó fue que hace 60 años la guerra estalló de manera repentina y brutalmente en nuestro país sin tener arte ni parte, simplemente porque estábamos en la ruta de conquista del comunismo internacional. Los argentinos sufrimos el asalto de los subversivos marxistas”.

Por si fuera poco, en 1990, tras haber sido condenado seis años antes, durante el juicio a la Junta Militar, Menéndez recibió el indulto del entonces presidente, Carlos Menem. En 1984, antes de ir a la cárcel tras ser condenado, sacó un cuchillo para atacar a miembros de la Juventud Comunista argentina, que lo esperaban afuera de un canal de televisión para gritarle “asesino” y “cobarde”. En 1997, recibió una golpiza de parte del sobrino del entonces líder “montonero”, Fernando Vaca Narvaja. Su residencia en el barrio Bajo Palermo, fue constantemente marcada por la agrupación HIJOS, que perseguía a los represores liberados por Menem.

En 2005, los indultos presidenciales y las leyes del perdón fueron derogadas, de acuerdo a El País, lo que llevó al exgeneral a ser imputado en 73 causas y condenado a 13 cadenas perpetuas. En 2016, aseguró ante la corte que en Argentina “no hubo represión ilegal alguna“, convicción que mantuvo hasta el momento de su muerte.

Etiquetas