El Talento es Inclusivo

El talento es inclusivo: Dennys Reverol, Operador del Centro de Control de Cámaras de Vigilancia en la UdeC

Por: Silvanio Mariani | 18 de Noviembre 2018
Fotografía: Edgardo Mora C.

Dennys Reverol tiene 548 ojos. 546 están distribuidos por el Campus de la Universidad de Concepción y son parte del sistema de vigilancia que él monitorea. Detrás de una pared de pantallas, observa, analiza y reporta cualquier situación fuera de lo esperado. Dennys es parte de un equipo de 80 personas que se dedican a prevenir incidentes, entregando protección y seguridad a la comunidad universitaria. “Tengo una responsabilidad con los estudiantes, profesores y visitantes; y desde acá los estoy cuidando”, dice en tono de quien lleva su trabajo muy en serio.

Cumplió 11 meses en la UdeC y casi dos años en Concepción. Trabajaba en Caracas como asesor de seguridad: Primero manejando cámaras en un centro comercial, luego estuvo a cargo de un departamento de seguridad en una gran compañía transnacional, y después pasó a coordinar servicios de escolta VIP. Cuando la situación política y económica de Venezuela se volvió más compleja, la transnacional dejó el país.

Fue cuando él y su esposa decidieron buscar nuevas oportunidades y por una amiga supieron de Concepción, “una ciudad realmente inclusiva”, cuenta. Si bien los primeros meses fueron muy duros, con el apoyo de la Casa de la Inclusión penquista, Dennys fue llamado para una entrevista en la Universidad de Concepción. Después de una serie de pruebas y de haber demostrado que tenía experiencia y conocimientos en servicios de seguridad, quedó contratado.

Marcelo Vera, Dennys Reverol, Gunther Torres y Eduardo Rivera.

Gunter Torres, jefe de Protección del Campus UdeC, habla del profesional: “Ha sido un aporte valioso con su experiencia, su sentido de seguridad y sus conocimientos de la tecnología. La verdad es que estamos muy contentos”.

Haciendo su patrullaje a través de las pantallas, Dennys usa su pericia para identificar patrones de conducta que puedan requerir la presencia de los guardias del Campus. Su trabajo está orientado a la prevención y a permitir que los equipos puedan anticiparse a eventuales incidentes. Y, si es necesario, que puedan intervenir en el menor tiempo y de la menor manera posible.

Eduardo Rivera, encargado de Grupo en el Servicio de Vigilancia de la UdeC, entrega su testimonio: “Por su condición, al principio había dudas, pero la verdad es que realiza su trabajo como corresponde, y a veces se adelanta a todos. Además, es una persona afable, con muy buena llegada”.

La condición a que hace referencia Rivera son las dos patologías de Dennys: Artritis reumatoide y Parkinson juvenil. Enfermedades que no le han impedido de mostrar sus talentos, conocimientos y responsabilidad con su trabajo, características reconocidas por colegas de oficio y supervisores. Está tan bien integrado que ya participa de una tradición del servicio: tras un año de ingresado en esa unidad, el trabajador puede elegir un “padrino”, persona que le apoyará y le entregará orientación. Dennys no tuvo que pensar demasiado para elegir a Rolando Gutiérrez como su padrino, puesto que Gutiérrez lo apoyó desde el principio. Fue así para encontrar una vivienda, y también cuando hicieron una colecta entre el personal del servicio para ayudar a Dennys en su primero mes de trabajo. “Es algo que no se me olvida nunca”, expresa.

A sus 39 años, está feliz con su trabajo y con la ciudad que lo acogió. Pero, sobre todo, se confiesa agradecido y con sentido de pertenencia con la Universidad de Concepción: “Solo quiero decir una cosa: gracias por confiar en mí. Voy a retribuir de la mejor manera”.

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