El Talento es Inclusivo

El talento es inclusivo: Luis Alejandro Soto – Ayudante de garzón

Por: Silvanio Mariani | 11 de Noviembre 2018
Fotografía: Edgardo Mora

Sincronicidad. Estadística. Casualidad. Cada cual lo interpreta a su pinta. Pero el hecho es indiscutible: el viernes en que entrevistamos a Luis Soto, no fue un día como los otros. Llegamos cuando el joven de 27 años firmaba su finiquito, tras siete años de trabajo en el restorán Mamut del centro de Concepción. A esa hora se informaba que el local ya no abriría sus puertas para atender al público, y Luis Soto y sus compañeros se quedaron sin trabajo.

Es un desafío más para una persona acostumbrada al esfuerzo. De niño, le diagnosticaron discapacidad intelectual, condición que le generó todo tipo de dificultad para su formación escolar como también para desenvolverse profesionalmente. “Pero gracias a Dios siempre tuve el apoyo de mi familia”, cuenta con manifiesta alegría. Tras el diagnóstico médico poco alentador, un accidente automovilístico lo dejó con hemiplejia, una enfermedad que le quitó fuerza en el lado derecho del cuerpo. “Me quedé siete meses en coma, pero finalmente salí adelante”, detalla el joven.

Luis se formó en la Escuela Los Aromos de Hualpén, un proyecto educativo de la Fundación Coanil, una de las más importantes instituciones del país al servicio de personas con discapacidad cognitiva. De hecho, la Fundación tuvo un rol decisivo en la preparación para que Luis pudiera desarrollarse sin ningún tipo de problema en el ámbito laboral. Se trabajó en sus habilidades socio laborales mediante un proceso de capacitación que incorporó visitas semanales a distintas empresas, en las cuales aprendía directamente los roles que se deben cumplir dentro de cada contexto laboral.

También hizo cursos para capacitarse laboralmente, y fue así que llegó al puesto de asistente de garzón –“runner”,
en la yerga del oficio – para el restorán Mamut. Una experiencia que él avalúa en forma muy positiva: “Era un trabajo muy agradable; me gustaba, porque tenía un equipo de compañeros con mucha amistad y buena onda en el trabajo, y es una pena que haya cerrado el restorán”. Cabe destacar que Mamut empleaba a jóvenes de la Fundación Coanil, implementando así una política de inserción laboral de personas con discapacidad mucho antes de la vigencia de la actual ley.

“Acá (en Mamut) me dieron fuerza de voluntad, apoyo, formación. Ojalá que otras empresas contraten a personas con discapacidad porque es difícil llegar a un empleo y nosotros podemos mostrar que tenemos las mismas condiciones para hacer el trabajo que cualquier otra persona”, detalla Luis.

Luis Alejandro Soto | Foto por Edgardo Mora.

Quienes lo conocen afirman que no ha tenido grandes problemas en asumir su condición y que ello no ha sido obstáculo para relacionarse con los demás compañeros de trabajo, su familia o mismo para crear una relación sentimental-amorosa.

Ingrid Cifuentes, tía política de Luis, entrega su testimonio: “Es un ejemplo para muchas personas que, con mucho más, no logran tener los mismos resultados y logros que él ha tenido”. Y agrega: “Es muy buena persona, valiente, trabajador y siempre dispuesto a ayudar. Pese a los problemas a que se ha enfrentado, Luis ha tenido mucho apoyo de la familia y con eso creció, siguió luchando, tiene independencia y ha logrado muchas cosas en su vida”.

De hecho, no es algo insignificante que Luis haya permanecido por siete años trabajando para una misma empresa. Menos aún si consideramos el promedio actual de rotación laboral. Un tema a considerar por cualquier persona que esté a cargo de selección de personal.

Quizás actúe la Sincronicidad para que Luis Soto encuentre un nuevo puesto laboral. Tal vez la Casualidad. Por último, la Estadística. Esa que habla del 1% y que se convirtió en ley este año.

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