La Cámara de Comercio reporta seis socios que cesaron operaciones y apunta a la contracción económica.
•Locatarios del centro de Concepción advierten una caída de ventas, menos circulación de público y mayores costos, mientras la Cámara de Comercio informó el cierre de seis negocios de sus socios.
•La remodelación de Plaza Perú, las compras por internet y la competencia de otros formatos comerciales se suman a las dificultades que enfrenta el comercio tradicional.
Este 2026, el cierre de distintos locales comerciales ha marcado el panorama del centro de Concepción, en un escenario en que los comerciantes advierten una disminución de las ventas, mayores costos de operación y cambios en los hábitos de consumo.
Aunque el cierre de negocios forma parte de la dinámica habitual del comercio, locatarios y representantes gremiales alertan sobre las dificultades para sostener las actividades en medio de la contracción económica.
Entre los establecimientos que han cerrado durante el año figuran Yami Vegetariano, Mantra Kubera, Pastelería Carrousel, Starbucks de Plaza de Armas, las librerías Más que Papel y Nuestra América, además de la tienda y cafetería AlmaZen.
Los casos se producen mientras otros comerciantes evalúan la continuidad de sus negocios frente al aumento de los gastos y la menor circulación de clientes.
La situación también tiene un componente territorial. La remodelación de Plaza Perú y la demora en la entrega de las obras han afectado a los locales de ese sector, que, según los antecedentes entregados, registraron una disminución de 30% en sus ventas desde el inicio de los trabajos.
Asimismo, se estima que el impacto ha alcanzado a cerca de 300 puestos de trabajo y que al menos dos locales vinculados al entorno de la plaza han cerrado.
La presidenta de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Concepción, Sara Cepeda, confirmó que seis socios del gremio debieron cerrar sus negocios, algunos de ellos establecimientos emblemáticos.
A su juicio, el escenario responde principalmente a la contracción económica y a la disminución del consumo.
“Realmente es lamentable que hay varios locales que han cerrado en este último tiempo”, señaló, agregando que muchos comerciantes esperan realizar sus balances después de Fiestas Patrias para determinar si pueden continuar funcionando.
Cepeda sostuvo que la baja en las ventas se combina con los elevados costos que deben enfrentar las pequeñas y medianas empresas.
Entre ellos mencionó los arriendos, que en muchos casos están fijados en unidades de fomento (UF), los gastos comunes, la electricidad y las remuneraciones.
También apuntó a los cambios en la jornada laboral y al aumento del salario mínimo como factores que inciden en los costos de operación.
“Lamentablemente, no está dando el poder sustentarse en el tiempo”, afirmó respecto de las dificultades que enfrenta parte del comercio establecido.
La dirigente también mencionó los problemas de seguridad y la expansión de las compras por internet como elementos que han modificado el funcionamiento del sector. En ese contexto, planteó que los negocios deben avanzar hacia modelos de venta híbridos, combinando la atención presencial con herramientas digitales.
A nivel nacional, los antecedentes proporcionados para esta nota indican que los cierres voluntarios de empresas aumentaron 25,4% respecto del año anterior, de acuerdo con información atribuida a la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento.

Claudio González..
En la Galería Alessandri, los comerciantes describen una menor circulación de público y dificultades para competir con otros formatos de venta.
Bernarda Barra, del local 70-71 de Librería Cristal, señaló que la presencia de los llamados malls chinos ha incidido en sus ventas, debido a que los consumidores buscan alternativas más económicas ante la menor disponibilidad de dinero.
“Como no hay tanta plata, buscan lo más económico, entonces se nos ha ido harta gente”, comentó. A ese factor sumó los cambios en la distribución de productos, pues, según explicó, algunos proveedores están vendiendo directamente a oficinas que antes compraban a su negocio.
Barra también contrastó el movimiento del centro con el de los centros comerciales durante los fines de semana. Indicó que su local abre los sábados entre las 11:00 y las 14:00 horas, periodo en el que observa poca afluencia de clientes, mientras que los malls concentran público.
La comerciante afirmó que algunos negocios han debido entregar sus locales porque ya no pueden cubrir los arriendos y gastos comunes. Sobre quienes continúan funcionando, sostuvo que la organización financiera ha sido importante para mantenerse.
Una percepción similar expresó Germán Carrasco, trabajador de Timbres Toledo, quien aseguró que las ventas de su lugar de trabajo han disminuido cerca de 60%.
Según relató, la baja circulación de personas dificulta concretar operaciones durante la mañana y obliga a esperar hasta la tarde para intentar mejorar los resultados. “Estamos demasiado mal”, resumió.
No todos los locatarios atribuyen la pérdida de público exclusivamente a la preferencia por los centros comerciales.
Jeannette, trabajadora de Relojería Suiza, sostuvo que la Galería Alessandri enfrenta un problema de locales desocupados, pero destacó que los negocios tradicionales todavía tienen clientes.
Además, indicó que el Gobierno Regional pretende dar un nuevo impulso al recinto mediante el arriendo de espacios que permanecen cerrados, en un contexto en que parte de sus comerciantes son personas mayores y mantienen actividades que siguen siendo requeridas por el público.
“Todavía hay gente que le gusta ir a los locales tradicionales, hay público para todos y todo va en cómo uno los trate”, señaló, destacando la atención como un elemento diferenciador frente a otros formatos comerciales.
Desde Carteras Verónica, también en la Galería Alessandri, Elicia Escalona describió una caída considerable de las ventas y afirmó que la situación empeora durante los días de lluvia, cuando disminuye aún más el tránsito de personas.
La trabajadora aseguró que varios negocios del sector ya cerraron y que otros estarían evaluando hacerlo.
A su juicio, los centros comerciales ofrecen una variedad de servicios que atrae a las familias, como juegos, cine y heladerías, lo que representa una ventaja frente al comercio tradicional.
“Los locales han empezado a cerrar porque las ventas han bajado mucho”, sostuvo, manifestando su expectativa de que la actividad pueda recuperarse.
Frente a este escenario, la Cámara de Comercio de Concepción busca impulsar medidas para fortalecer a los negocios que continúan operando.
Cepeda indicó que el gremio trabaja en capacitaciones para incorporar tecnología a los establecimientos y desarrollar estrategias de venta que permitan responder a los cambios en los hábitos de consumo.
También planteó la necesidad de que los espacios desocupados vuelvan a recibir actividades comerciales atractivas para el público.
Para ello, señaló que se encuentran abordando iniciativas con la Municipalidad de Concepción y Carabineros, con el objetivo de recuperar las calles del centro y favorecer el retorno de visitantes.