Biobío acumula cuatro trimestres de caída del empleo formal privado
13 de Agosto 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Profesionales y enseñanza lideran las mayores caídas laborales en Biobío.
El mercado laboral del Biobío continúa mostrando señales de debilitamiento más allá del aumento del desempleo.
El último Termómetro Laboral de agosto, elaborado por el Observatorio Laboral Biobío sobre el trimestre móvil abril-junio de 2026, reveló que la región acumula cuatro trimestres consecutivos de retrocesos en el empleo asalariado privado formal, un indicador que refleja la pérdida de puestos de trabajo con contrato, cotizaciones y acceso a protección social.
Durante el período analizado, los asalariados privados formales registraron una caída interanual de 3,8%, consolidando una tendencia que preocupa por su impacto en la calidad del empleo regional.
El informe advierte que esta disminución estuvo impulsada principalmente por la reducción de ocupaciones ligadas a los profesionales, científicos e intelectuales, que retrocedieron un 13,8% dentro del empleo formal privado, además del descenso del 13,5% en el sector de la enseñanza.
Para el director del Observatorio Laboral Biobío, Luis Méndez Briones, estos resultados evidencian que el deterioro no solo afecta la cantidad de empleos disponibles, sino también la estructura del mercado laboral.
“Las personas que permanecen desempleadas por largo tiempo van perdiendo sus redes de contactos, sus habilidades y sus capacidades se van tornando obsoletas”, sostuvo el académico, al advertir sobre los efectos que tiene un mercado laboral debilitado sobre la reinserción de los trabajadores.
Informalidad gana terreno
Mientras el empleo formal pierde espacio, el trabajo informal continúa creciendo en la región.
La tasa de informalidad alcanzó un 26,4% en hombres y un 30,8% en mujeres, siendo estas últimas las que registraron el mayor incremento, con un alza de 4,7 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
El fenómeno estuvo asociado principalmente al aumento de trabajadores en ocupaciones de menor calificación. Entre ellas destacan los vendedores de comercio y mercados, con 12.041 personas más en condición de informalidad, además del incremento de 4.591 personas en ocupaciones elementales.
Comercio sostiene parte del empleo
Pese al escenario general, el comercio apareció como uno de los pocos sectores con resultados positivos.
La ocupación entre vendedores de comercio creció 9,4%, mientras que el rubro de comercio mayorista y minorista aumentó 9,1%, contribuyendo a sostener parte del empleo regional durante el trimestre.
La seremi del Trabajo y Previsión Social del Biobío, Camila Álvarez Sanhueza, destacó el comportamiento del sector y planteó que representa una oportunidad para fortalecer la creación de empleo.
“Destacamos la gran oportunidad que representa consolidar y fortalecer al sector comercio, que incidió positivamente en la ocupación regional”, señaló.
La autoridad agregó que el Ejecutivo continuará impulsando el programa Modo Empleo, que incorpora subsidios a la contratación para facilitar la reinserción de personas que llevan varios meses buscando trabajo.
Desempleo sobre el 10%
El informe también confirmó que la tasa de desocupación regional llegó al 10,4%, con un incremento tanto en hombres como en mujeres.
Por provincias, Arauco registró la cifra más alta con 10,8%, seguida por Biobío con 10,5% y Concepción con 10,3%.
Salarios siguen bajo el promedio nacional
En materia de ingresos, el estudio muestra un escenario mixto.
El índice de remuneraciones aumentó 7,3%, superando la inflación anual de 3,9%, lo que implica una mejora del poder adquisitivo promedio. Sin embargo, los niveles salariales de la región continúan rezagados respecto del país.
El ingreso mediano alcanzó $634.866, lo que significa que la mitad de los trabajadores recibe esa cifra o menos. En tanto, el ingreso promedio llegó a $859.155, todavía por debajo del promedio nacional de $962.945 y lejos de regiones como Antofagasta, donde supera los $1,19 millones.
El conjunto de indicadores refleja que, aunque algunos sectores sostienen la actividad, el mercado laboral del Biobío continúa enfrentando una combinación de menor empleo formal, mayor informalidad y brechas salariales que mantienen la presión sobre la recuperación económica regional.