Por Matías del Río
El reciente reajuste salarial se traduce en un aumento de $14.553. Cruzamos esta cifra con los datos del Ministerio de Desarrollo Social para dimensionar su poder adquisitivo real frente al costo de los alimentos.
Con la aprobación del proyecto de reajuste salarial en la Cámara Baja, El sueldo mínimo presentaría un nuevo reajuste, pasando de $539.000 a $553.553. Aunque la cifra global marca una actualización macroeconómica, el incremento efectivo en los bolsillos de los trabajadores se traduce en un margen de $14.553 líquidos. En la práctica, ¿cuál es el poder adquisitivo real de este aumento frente a los gastos diarios de un hogar?
Para dimensionar el alcance de este monto, realizamos un ejercicio práctico cruzando el alza salarial con los datos oficiales de la Canasta Básica de Alimentos, elaborada por la Subsecretaría de Evaluación Social del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Este indicador representa el costo mínimo necesario para satisfacer las necesidades nutricionales de una persona.
Al desglosar el listado oficial de alimentos, el panorama del reajuste se vuelve sumamente estrecho. Si una persona decidiera destinar íntegramente estos $14.553 a la compra de mercadería mensual, el monto alcanzaría para cubrir apenas un puñado de productos.
El ítem que lidera el gasto mensual es el pan corriente a granel, con un costo estimado de $10.239 por persona. Esto significa que, de entrada, el 70% del alza salarial se consume únicamente en este alimento básico.
Si a ese “carrito” hipotético le sumamos los requerimientos mensuales de huevos de gallina ($2.273) , leche líquida entera ($1.031) , té ($526) y manzanas frescas ($466), la cuenta llega a los $14.535. Es decir, al aplicar el reajuste completo a esta mínima fracción de la canasta, el saldo a favor es de tan solo 18 pesos.
A continuación, podrás seleccionar distintos productos del listado oficial y comprobar, en tiempo real, qué alimentos logras cubrir antes de superar el tope del reajuste salarial de $14.553.