Región del Bío Bío: desde los recursos naturales hacia la exportación del conocimiento

Autor: Silvanio Mariani 27 de Mayo 2018 12:05 AM

La Región tiene una capacidad productiva limitada y poco know how en la mayor parte de su tejido productivo. Pero el futuro podría ser bien distinto si asumimos la tarea de volver a liderar la innovación en Chile. Está el potencial y estamos en un momento oportuno para sembrar.

Ya lo dijimos antes: afirmar que es necesario “diversificar la matriz productiva” se instaló como un mantra en cualquier análisis sobre la economía regional. Ello porque el sector forestal responde por prácticamente el 80% del total exportado, en términos de valor, sin otro producto o área que le haga contrapeso. Una tendencia que además se ha agudizado, si consideramos los datos del INE. En 1992 el sector forestal respondía por el 61% de las exportaciones regionales (valores FOB) y al cierre de 2015 los envíos alcanzaron el 79%. Lo anterior se traduce en formación de mano de obra muy especializada, incorporación de tecnologías y además el sector forestal genera divisas y recursos fiscales.

Sin embargo, los especialistas coinciden en que es clave para Bío Bío utilizar sus ventajas competitivas  para generar innovación tecnológica, que es la base para aumentar la productividad y avanzar hacia el desarrollo. La puerta de entrada para estos cambios en la innovación, tanto para que Bío Bío logre diversificar su matriz productiva y su tejido económico, como también para generar nuevos y mejores puestos de trabajo en la próxima década.

Así lo planteó el ingeniero civil industrial, Claudio Maggi, quien estuvo a cargo de poner en marcha a Innova Bío Bío, que posteriormente sería modelo para Innova Chile.

Maggi recordó que hay ejemplos de países con vocación en recursos naturales que utilizaron tales recursos como un trampolín, una plataforma para desarrollar su matriz productiva a un estándar más sofisticado, como Australia y Nueva Zelanda. “Estos países exportan en productos básicos, per cápita, más que Chile, pero exportan decenas de veces más en productos elaborados a partir de esa matriz con respecto a Chile”, dice el experto en innovación.

La solución para el caso chileno es diversificar la canasta exportadora y agregar valor a lo que exportamos y para ello, obviamente que se necesitan recursos. Invertir 0,4% del PIB en I+D no es suficiente. Brasil invierte tres veces eso, y también México y Argentina. Y qué hablar de China, que invierte el 2%.

“Pero además el sector privado invierte poco en Chile. Las empresas exportadoras tienen resuelto sus temas, sus tecnologías están maduras, tienen gestión eficiente, pero a la vez realizan poco esfuerzo en I+D. Tenemos empresas bastante rezagadas, que tienen problemas para hacer up date tecnológico, para generar una cultura innovadora”.

De hecho, se ha buscado estimular la inversión en I+D a través de beneficios tributarios. “Pero aún no somos capaces de pegar un salto y ir avanzando, porque tenemos una conducta empresarial que no pone énfasis en I+D en sus operaciones, no ve como algo que permitirá mejorar su competitividad”.

El académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Ucsc, Andrés Ulloa, coincidió en el diagnóstico. “La diversificación es buena para reducir riesgo de recesión, caída de precios, pero puede reducir eficiencia, porque hay un trade off”.

También se puede aumentar el número de productos y servicios del sector forestal, que es lo que se recomienda para un territorio pequeño, agrega Ulloa. “No necesariamente productos muy distintos sino relacionados, pero diversos con mayor valor agregado y tecnología”. En esta línea, la Región puede exportar productos y servicios forestales, tecnología, maquinaria y equipos para bosques, plantaciones, entre otros. Definitivamente, Bío Bío no necesariamente tiene que “cambiar la matriz productiva”, pero imperiosamente debe incorporar valor, conocimiento, diversificación de productos. Y todo de manera sustentable.

Sustentabilidad y combate a la pesca ilegal

Foto | Diario Concepción

La explotación ilegal de recursos marinos es el tercer negocio ilícito más lucrativo del mundo, después de las armas y las drogas. La pesca ilegal fue noticia regional durante la última década, con incautaciones y decomisos, y muchas denuncias de extracción ilegal, principalmente de la merluza común. Puesto que los pescadores ilegales no pagan impuestos, la Asociación de Industriales Pesqueros estima que el fisco chileno pierde unos US$30 millones en tributos producto del robo de este recurso natural. A través de su presidenta, Macarena Cepeda, el gremio ha denunciado la práctica. Según la Sonapesca, este negocio alcanzaría los US$ 270 millones en Chile. Todos los actores involucrados en la materia coinciden que Sernapesca necesita de nuevos instrumentos legales para desbaratar las bandas que actúan en la pesca ilegal.

Pero, además, Asipes ha impulsado campañas de revalorización de los recursos pesqueros. La meta es trabajar por la sustentabilidad, potenciar el consumo humano, mejorar la vinculación con el medio y los procesos productivos de la industria.

Cambios en la industria pesada

Foto | Carolina Echagüe M.

A inicios de mayo el Directorio de CAP Acero aprobó una inversión de US$ 24 millones para la Compañía Siderúrgica Huachipato, monto que será destinado principalmente a la mantención de los altos hornos de la empresa, uno de los cuales permanece inactivo desde 2015, producto de la crisis económica que afecta al mercado nacional e internacional del acero. Huachipato ha sido uno de los ejemplos regionales de empresas que no han logrado modernizarse frente a la competencia – por veces desleal- de otras naciones. Luego de la noticia, su gerente general, Ernesto Escobar, explicó a Diario Concepción que “Aún debemos superar muchas vallas para considerar sustentable la operación de Huachipato”.

El “sueldo” de Bío Bío se renueva

Foto | Raphael Sierra P.

El sector forestal, que responde por prácticamente el 80% del total exportado, en términos de valor, ha tenido un desarrollo notorio y hoy día más de un 10% de las exportaciones forestales son con productos que tienen valor agregado en forma importante. Se espera que el 2018 se mantengan los buenos precios de la celulosa en los mercados internacionales y que materialice el proyecto Mapa de Ampliación y Modernización de la planta de celulosa Horcones, iniciativa de más de 2 mil millones de dólares.

Despliegue Inmobiliario

Por su parte, el sector inmobiliario cerró el año 2017 con una caída de 1,8% en 12 meses en la inversión, escenario influenciado por el menor gasto público. No hubo grandes anuncios en materia de infraestructura, pero se proyecta un 2018 más alentador, en que la inversión evolucionaría de menos a más, llegando a 2,4% anual. Se han realizado anuncios de posibles proyectos que podrían cambiarle la cara a la capital penquista. El sector es considerado uno de los motores de la economía, puesto que impulsa un efecto multiplicador en otros ámbitos del tejido económico. La Construcción también ha generado innovaciones importantes y, entre las últimas, la certificación energética de las viviendas.

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