En un intenso partido que tuvo un pésimo arbitraje, el acero perdió 0-1 ante Boca Juniors, quedando virtualmente eliminado de la competencia internacional.
Tuvo de todo, pero no hubo final feliz para Huachipato. En un duelo de ida y vuelta, los acereros dejaron escapar la oportunidad de vencer a Boca Juniors y terminaron cayendo 0-1 en La Portada de La Serena.
Auspicioso
No podía ser mejor el panorama para Huachipato, cuando al 7’ del primer tiempo, Fascendini bajó una pelota con la mano: penal clarísimo para la usina y chance inmejorable. Pero un minuto después, el héroe en el debut 2-2 ante Palmeiras, Maxi Gutiérrez impactó su remate en el travesaño y le dio una vida más a Boca.
No alcanzó a pasar ni siquiera un minuto, cuando el árbitro boliviano, Dillo Rodríguez, le mostró tarjeta roja directa a Ignacio Rodríguez por una acción contra Renzo Malanca que no daba para más que una amarilla. En primera instancia pareció que había un fuerte codazo en disputa de un balón aéreo, pero nada de eso. Fue un error que parecía beneficiar a Huachipato, pero lo perjudicó.
¿Por qué? Los argentinos no se encerraron en su área y fueron en busca del arco rival. Así fue como al 16’ en una pelota detenida, Luciano Di Lollo le ganó a Renzo Malanca en el aire y con un certero cabezazo al segundo palo puso el 1-0 para Boca Juniors.
El acero extravió el camino, se quedó sin ideas y no pareció jugar con uno más durante cerca de 60 minutos. Boca Juniors pudo aumentar con un gol olímpico cuando empezaba el segundo tiempo y debió quedarse con 9 jugadores por un “planchazo” de Sosa. Pero el árbitro compensó, solamente mostró amarilla y terminó dejando a Huachipato con uno menos en la cancha, sacando a Nelson Guaiquil por doble amarilla cuando iban 73’ de partido. Un lío tremendo se armó cuando en medio de tal jugada, el árbitro también expulsó a Claudio Torres, uno de los experimentados que tiene Huachipato en La Serena. La usina luchó, intentó y tuvo sus acercamientos, pero hubiese sido heroico igualar con uno menos.
Pitazo final en La Portada y dura caída para un Huachipato que pudo perfectamente pasar adelante en el primer tiempo y marcar distancia jugando largo rato con uno más, pero no lo pudo hacer. Debió tener otra chance desde los doce pasos en la última jugada, cuando Di Lollo cometió una clara mano tapando un tiro de Oyarzún. El árbitro se hizo el desentendido. Insólito.