Deportes

Cuatro claves que explican la gran campaña de la UdeC

Por: Carlos Campos | 08 de Mayo 2018
Fotografía: Agencia UNO.

¿Por qué UdeC está tan arriba en la tabla? Ganar ocho partidos consecutivos no se logra todos los días. Campanil sigue segundo y consolidado entre los mejores del torneo.

Ya no es casualidad. Muchos equipos a veces pueden lograr una buena racha de dos, tres o cuatro triunfos, pero lo de UdeC ya dejó de ser sorpresa. El 2-1 sobre Palestino la tarde del domingo -incluso con un jugador menos en los minutos finales- le dio al Campanil su octava victoria en línea y lo dejó a un paso de alcanzar la racha que logró la “U” de Sampaoli el mismo año que ganó la Copa Sudamericana.

A muchos les cuesta creer y convencerse que el Campanil esté tan arriba en la tabla transcurridas doce fechas de campeonato, sobre todo tras el duro inicio de año con estrepitosa eliminación en Copa Libertadores y con tres partidos sin ganar en el ámbito local ¿cuáles son las claves que tienen segundo al equipo de Bozán?

Volvió al origen

Tras un pésimo arranque de temporada, Bozán le devolvió al equipo el equilibrio que perdió en los primeros partidos del año. Los mejores momentos del Campanil, este semestre, llegaron cuando en el mediocampo volvieron a estar Camargo, Manríquez y Droguett. Los mismos del año pasado. Eso sí, cuando alguno de ellos no ha jugado por lesión, el equipo ha sabido mantener el buen nivel.

El 4-3-3 es el sistema táctico que le ha dado mejores dividendos a una UdeC, que por algo es el cuarto equipo con mejor diferencia de gol del torneo. La formación titular, exceptuando lesiones o suspensiones; DT y jugadores ya la conocen casi de memoria. Y aun sí, ha habido muy buen recambio ante emergencias. Luis Riveros es el mejor ejemplo, marcando goles siempre desde la banca.

Solidez defensiva

El Campanil logró consolidar una línea de cuatro en la zaga. Pacheco se adueñó de una banda derecha que por años tuvo a Berríos recorriéndola. Vittor se integró tarde y solo sufrió en el debut (0-3 ante Huachipato) para luego afirmarse, anotar hasta un gol y ser titular fijo junto a un Mencia que sigue mostrando buen juego aéreo y orden. De la Fuente ya no es sorpresa y su buen momento lo tiene como uno de los mejores laterales izquierdos del medio.

Por algo, además, el Campanil es el cuatro equipo que menos goles ha recibido. Mención más que honrosa para el “Tigre” Muñoz, que a sus 40 años sigue vigente y ha sido figura varias veces.

Poder ofensivo

Que los goleadores del equipo fuesen siempre los volantes, era lejos lo que más se le criticaba al elenco auricielo. Droguett y Manríquez destacaron en tal faceta en los últimos años, pero este semestre UdeC ha pagado con creces esa deuda. Meneses ya suma cinco goles, Pineda y Riveros tres y, más atrás, Benítez y Silva acumulan un tanto cada uno. El Campanil es, tras Unión Española, el segundo cuadro que más goles ha convertido en estas doce jornadas. Sin deslumbrar ofensivamente, repetir un discurso en base a la “presión alta” -concepto que se escucha y lee con cada vez más frecuencia- y atacar intensamente los noventa minutos, UdeC ha sido inteligente para hacer daño en momentos precisos de los partidos.

Convicción y confianza

Cuando las cosas no salen bien o como uno desea, lo más fácil es echar todo por tierra, buscar culpables y no soluciones. Después del 0-3 ante Huachipato daba la impresión que el Campanil había tocado fondo, pero el discurso del plantel y cuerpo técnico era sólo uno: iban a dar vuelta el mal momento. Parecían frases hechas, pero terminó siendo así. Hubo coherencia y llegaron los festejos que parecían olvidados. Victoria tras victoria el equipo de Bozán se hizo más fuerte y hoy atraviesa la mejor racha de su historia. Así es el fútbol.

Quizás pueden ser nueve o diez victorias en línea. Nadie lo sabe. Eso sí y aunque en algún momento UdeC volverá a conocer la derrota, lo de estos ocho partidos sin dura será imborrable.

Etiquetas