El crecimiento de viviendas hacia sectores altos del cerro preocupa a residentes por la presencia de construcciones en terrenos no aptos, además de las dificultades de acceso y evacuación ante incendios y derrumbes.
•Vecinos de Agüita de la Perdiz advierten que nuevas viviendas se han levantado en sectores altos del cerro. Les preocupan los deslizamientos, los incendios y la posibilidad de evacuar por vías que consideran insuficientes.
•Serviu Biobío informó que solicitó a la Municipalidad de Concepción fiscalizar las nuevas construcciones y adoptar medidas dentro de sus competencias, dado que el terreno es municipal. El municipio no respondió antes del cierre de la nota.
La construcción de viviendas en zonas del cerro ha despertado la preocupación de los vecinos de la Agüita de la Perdiz, en Concepción.
Sectores que eran considerados como áreas verdes han comenzado a ser ocupados y utilizados para la construcción de nuevas viviendas, extendiendo el asentamiento hacia terrenos que se encuentran fuera de los límites establecidos por el Plan Regulador Comunal.
Arnulfo Muñoz Contreras, tesorero de la Junta de Vecinos 34 B, aseguró que el crecimiento ha ocupado parte importante de las áreas que anteriormente permanecían libres.
“Tenemos copado ya casi todas las áreas verdes que anteriormente estaban libres y ahora están ocupados por vecinos”, señaló.
De acuerdo con el dirigente, una parte de las nuevas ocupaciones corresponde a hijos de pobladores del sector, principalmente hacia el final de calle Yerbas Buenas y Michimalongo.
En otros puntos, como el final de calle Esfuerzo y terrenos colindantes con la Universidad de Concepción, también se han instalado nuevas viviendas.
Ricardo Márquez, vecino que reside hace aproximadamente 50 años en Agüita de la Perdiz, también ha observado esta expansión.
“Habían sectores en los que nunca se ha construido, que siempre se mantuvieron como áreas verdes. Pero hoy en día ya están tomados y se ha ido construyendo en ellos”, relató.
El vecino vincula parte de este crecimiento con nuevas generaciones que, al no contar con terrenos donde construir, han ocupado espacios que no serían aptos para viviendas.
Una de las principales preocupaciones de los residentes son los riesgos asociados a la ubicación de las viviendas. Márquez señala que en sectores donde anteriormente se habían retirado personas producto de derrumbes, posteriormente se han vuelto a levantar construcciones.
“Se ha sacado gente por el tema de los derrumbes y por seguridad, pero la gente vuelve a tomar los mismos sitios”, sostuvo.

Carolina Echagüe.
Asimismo, Anulfo Muñoz recordó que recientemente una vivienda cayó producto de un deslizamiento, aunque un árbol habría evitado que la estructura terminara completamente desplazada.
Desde el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) Biobío, también advirtieron sobre las condiciones del terreno. El organismo señaló que los antecedentes informados dan cuenta de riesgos asociados a pendientes, remociones en masa, caída de árboles e incendios forestales.
A ello se suma la preocupación por la capacidad de evacuación ante una emergencia. Según Muñoz, la calle Michimalongo constituye prácticamente la única vía de salida del sector y suele encontrarse ocupada por vehículos estacionados.
“Si un vehículo que a empana a la mitad de la población queda todo el sector aislado porque no hay vías”, afirma.
Por otro lado, el riesgo de incendios forestales también adquiere especial relevancia por la cercanía con sectores de vegetación y la presencia de viviendas instaladas en las laderas.
“Es inminente el hecho de que pueda haber un incendio aquí. Ojala eso nunca pase, porque un incendio aquí no lo apaga nadie”, manifestó Muñoz.
En tanto, Márquez destacó que la comunidad cuenta con una brigada de incendios que realiza rondas, revisa los grifos y dispone de estanques durante el verano para responder ante eventuales emergencias.
“En ese sentido la población es bien unida y esta brigada ha participado harto, ha sido de bastante ayuda a la población”, comentó.
Frente a las nuevas ocupaciones, Serviu Biobío informó que durante agosto sostuvo una reunión con la Municipalidad de Concepción para abordar la situación, luego de recibir antecedentes desde la coordinación del Parque Metropolitano Cerro Caracol.
Posteriormente, el servicio solicitó formalmente al municipio adoptar medidas urgentes dentro de sus competencias, particularmente para fiscalizar y controlar nuevas ocupaciones irregulares y evaluar el ejercicio de las facultades que contempla la Ley General de Urbanismo y Construcciones frente a edificaciones ejecutadas en contravención a la normativa vigente.
Serviu precisó que el Plan Regulador Comunal no es de su competencia y que, considerando que la Municipalidad de Concepción es propietaria del terreno, le solicitó gestionar las acciones administrativas, legales y de fiscalización necesarias para impedir que la nueva ocupación se consolide y resguardar el inmueble municipal.
El organismo agregó que la construcción se encontraría actualmente en ejecución y ofreció al municipio el apoyo del personal del Parque Metropolitano Cerro Caracol para realizar una visita a terreno y precisar el emplazamiento de las nuevas construcciones.
Al cierre de esta edición, la Municipalidad de Concepción no otorgó una respuesta sobre el tema.